La legisladora chubutense propuso la creación de un programa, para identificar y sellar los pozos abandonados de hidrocarburos y recuperar esas tierras para finalidades comunitarias.
Pide además, crear un “Fondo Nacional para identificación y sellado de pozos abandonados de hidrocarburos” que será el encargado de manejar las partidas presupuestarias para cumplir los cometidos programas.
La legisladora Di Perna destacó en sus fundamentos que “la actividad de exploración y explotación de hidrocarburos lleva más de 100 años, desde el descubrimiento del petróleo en el año 1907 en Comodoro Rivadavia”, manifestando que “en su momento los pozos de petróleo se encontraban en áreas periféricas y rurales, con la expansión y crecimiento de la ciudad fueron quedando en zonas urbanas”, considerando que “queda un pasivo ambiental importante sin legislar y el Estado debe intervenir a los fines de garantizar las condiciones de habitabilidad, seguridad, salud, protección ambiental y desarrollo urbano y económico ; de todas aquellas localidades que padecen la situación de pozos de hidrocarburos abandonados no adecuadamente”.
Como ejemplo de lo caótica que resulta la situación, Di Perna hizo hincapié en que “en la ciudad de Comodoro Rivadavia, pionera en la explotación de hidrocarburos, hay alrededor de 2400 pozos que fueron abandonados- 1425 son de YPF- y que no cumplen con las exigencias hoy vigentes,
Estos proyectos petroleros “en desuso” representan un riesgo latente y no alcanzan las políticas para obligar a sus sellados definitivos”
La Senadora añadió que “estos pasivos hacen que se imposibilite construir a menos de 60 a 100 metros en un radio a la redonda del pozo abandonado no sellado según normas vigentes. Situación que implica la pérdida de 1500 hectáreas de terrenos urbanos, que permitirían utilizarse para finalidades comunitarias, de viviendas sociales, infraestructura social y productiva. “Situación que se da en otras localidades petroleras”. Por lo tanto, consideró que “este programa permitiría resolver miles de demandas sociales de lotes urbanos, de manera que hay un impacto muy fuerte desde lo ambiental, como también desde lo social y urbanístico” concluyó Di Perna.
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