Finalmente y tras sortear una serie de inconvenientes de Mutquín, en donde fuera detenido por un pequeño piquete que le reclamaba cosas, el ministro de educación de la provincia, Mario Perna, se apersonó en la ciudad de Andalgalá.
Fue recibido por la comunidad educativa de la escuela especial Nº 2 en donde entregó una combi para el traslado de los niños especiales del departamento. Las maestras aprovecharon la providencial presencia del funcionario para exponerle una serie de cuestiones que tienen que ver con el edificio, el personal, los insumos y demás.
Con respecto a este establecimiento, Perna prometió que le serán solucionados todos los problemas, prometiendo más atención y asegurando que no puede hacerse cargo de las gestiones anteriores. "Sólo hace 57 días que estoy en la función", como para justificar tanta ausencia del estado y tanto inconveniente en el sistema educativo provincial que –según sus palabras- cambiará el año que viene.
Lo llamativo, incoherente e irritante de este tema fue el cartel que con grandes letras rezaba: "Felicitaciones por su gestión", colocado, impúdicamente, a la vista de todo el mundo, por las mismas maestras que minutos antes le llamaban mentiroso.
En otro orden y antes de iniciar su rauda retirada con destino incierto, Perna aseguró a la prensa que "en quince días se comienza a trabajar en la restauración del viejo edificio para el IES".
Esperamos que no sea una mentira más pero de todos modos iniciaremos una especie de cuenta regresiva para controlar la impudicia de estos funcionarios.
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