"Es el Perón que siempre quise hacer"

"Es el Perón que siempre quise hacer"
El actor y director habla de Puerta de hierro, el exilio de Perón, película que presentó en el 27º Festival de cine de Mar del Plata.

Majo García Moreno

Victor Laplace participó con su película Puerta de Hierro, el exilio de Perón –la que dirige y protagoniza– del 27º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, donde compitió en la sección Latinoamericana. El film narra algunos aspectos de los 18 años que el ex presidente pasó en el exilio en compañía de María Estela Martínez de Perón, interpretada por Victoria Carreras.

–El festival permite que atestigües el encuentro entre la película y el público, ¿cómo vivís esta instancia?

–Es una instancia de reflexión sobre lo que hiciste y para qué lo hiciste, que es muy claro de parte nuestra pero, yo creo, que se cierra siempre con el público. El público tiene la última palabra de todo y me parece que hay una captación muy interesante y a veces inesperada de cosas cuando otro mira la película. Vino una profesora a agradecerme diciendo que esa parte de la historia no estaba muy difundida, o un hombre que me dijo que era radical y que la película no era tendenciosa. Yo soy un peronista que quiere hacer buenas películas. Este Perón es el que yo quise hacer siempre, porque me llamaron para hacer Perón en una película (Eva Perón, 1996) pero era un Perón que yo discutí bastante. Creo que el peronismo tiene una ausencia de escenas íntimas, uno un poco las imagina. Puedo imaginar a Néstor y Cristina levantados a las seis de la mañana corriendo la cinta y haciendo política, o me puedo imaginar a Eva diciéndole a Perón que tiene que dormir siesta.

–En la película se lo ve a Perón reflexionando sobre varios temas...

–Sí, sobre la traición, la lealtad, que son dos temas que estuvieron presentes siempre en el peronismo, como en cualquier partido político. Cuanto más poder se tiene, más temor a las traiciones. Los temas son el amor, la vejez, la política, el destierro, pero todo me parece que tiene una mirada que no es autocompasiva. Creo que Perón no grabó sus memorias para no mostrar ningún aspecto autocompasivo y eso me gusta mucho de los personajes que están metidos en el imaginario de la Argentina a favor y en contra. A mí me gusta que un hombre no muestre sus debilidades porque en política, para poder ejercer el poder, hay que ser fuerte, y ser fuerte no implica momentos de flaqueza o de poder. Yo, cuando estuve con Néstor Kirchner, la última vez que lo ví que venía de la derrota y que pasó rápidamente a la victoria, le pregunté cómo hacía. "Ahora lo que hay que hacer es construir poder", me dijo, me miró y se fue. Nunca me olvidé de esa frase. La idea de la construcción de poder es la no distracción y la no melancolía, porque cuando uno se melancoliza pierde y hay mucha gente esperando que uno pierda.

–En la película Perón está distendido y confiado cuando está con Sofía, un personaje de ficción. Al realizar la investigación para el film, ¿notaste la falta de un confidente?

–Sí, quizás Jorge Antonio, Cámpora, el doctor Puigvert, esos son los personajes de confianza, el resto viene a sacarse la foto, usufructuán con la foto.

–Qué vos también hayas estado exiliado, ¿tuvo que ver con que eligieras contar esta parte de la historia?

–Sí, porque yo en el exilio no pude hacer nada más que agresiones contra mí, contra mi cuerpo, y cuando veo a este hombre que se levanta todas las mañanas y con dos deditos escribe las cartas que cruzaban el Atlántico y volvían, es increible. Así se hizo la resistencia peronista con un pueblo que decía "Luche y vuelve". Todo esto me llevó a intentar este relato que tiene un fuerte rigor histórico y también una zona de ficción.

–Cuando decidiste hacer tu Perón, ¿qué certezas tenías sobre lo que irremediablemente tenía que tener ese personaje?

–A mí hay una zona que me gusta mucho, que es la del hombre dudando, la del Perón dudando. Poder preguntarse y responderse. Nosotros conocemos la imagen de la sonrisa eterna, del hombre en el balcón, simpático, el chiste, la salida inteligente y también sus discursos. La idea de este Perón posibilita verlo entristecido cuando le devuelven el cadáver de Eva, y también con sus certezas cuando él habla de continentalismo, el abc del futuro. Esto es una cosa que continuó Néstor y ahora Cristina. Se ven los adelantos de la revolución que ellos continuaron. «

una vida de militancia y compromiso

"Yo soy un peronista que trata de hacer buenas películas y de hablar de lo que sé y de lo que amo. Mi base es el peronismo", dice Víctor Laplace reafirmando toda una vida de militancia. Cuenta que desde los 14 años es obrero metalúrgico y que cuando era muy chiquito recibió la pelota y el guardapolvo de Perón y Eva. "Nadie de mi familia es peronista y yo les digo que son los culpables de que yo sea peronista y los amo", confiesa riendo.

"Yo mamé eso y a los 20 años ya estaba en las villas trabajando –relata y sigue– a los 22 hice

Operación masacre de Rodolfo Walsh donde interpreté al personaje de Carlitos Lisazo. A partir de ahí todo el tiempo es encontrarme con gente que me recuerda situaciones en las que he estado. Ahora mi forma de militancia también pasa por hacer esta película".

Laplace, que asegura acompañará a esta película durante su derrotero por el país, afirma: "Yo amo mucho a Perón y me parece que ha sido injustamente defenestrado. Hay que seguir haciendo películas para recuperar la esencia del peronismo de la que durante 18 años no se podía hablar. No hay que olvidarse de eso."

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