Desde el PJ Azul y Blanco están en desacuerdo con la puesta en marcha de la fumigación de cosechas restringida y sugieren que en realidad debería prohibirse definitivamente el uso de agroquímicos, ya que opinan que “es imposible controlar el 100 por ciento de las fumigaciones”.
Allí se decidió exigir el completo cumplimiento de la Ordenanza 708, la cual impone algunas limitaciones al uso de pesticidas. Pero desde el PJ Azul y Blanco no ven factible que ese control sea efectivo y prefieren que las fumigaciones se prohíban de forma definitiva.
“Los vecinos estuvieron conformes, pero yo no porque no hay posibilidad de que la Municipalidad controle al 100 por ciento lo que se fumigue, ya que no cuenta con los recursos operativos”, le manifestó a Info Región el concejal del PJ Azul y Blanco Víctor Rengifo.
Denunció que “la misma madrugada del miércoles, personal ferroviario estaba fumigando las vías del ferrocarril con los mismos productos y eso no lo controla nadie”.
Rengifo mencionó que su bloque se había negado a que salga esa ordenanza “porque (el municipio) no tiene capacidad operativa, no tiene los elementos ni la gente idónea para el control de esta situación”.
Según el concejal, la solución sería “no permitir que siembren soja en estas zonas porque no se puede controlar”, y agregó que “económicamente no representa nada para el municipio de Presidente Perón, porque con las tasas que se le cobran al campo es imposible”.
“Estuve hablando con la secretaria de Salud y me comentó que posiblemente en marzo eleven al Concejo la ordenanza por el ordenamiento urbano”, señaló Rengifo y sostuvo que “tiene que haber una modificación en el código de planeamiento porque hace 15 años que se trabaja con el código de San Vicente que se remonta a hace 50 años”.
Reafirmó que para llevar a cabo la Ordenanza 708 “no están los medios para el control, porque para hacer algo así tiene que haber una Secretaría de Industria y Comercio o una Secretaría Agraria, con algún ingeniero agrónomo especializado en el tema”.
Por eso se abusaron de la situación, como no hay controles, el municipio tampoco había creado el registro de las maquinarias utilizadas.
En cuanto a la limitación de 500 metros de distancia de las viviendas para fumigar, que impone la ordenanza, Rengifo consideró que “eso impide prácticamente que se fumigue, por eso la ordenanza está mal hecha, porque no se ha tenido en cuenta nada de nada”.
“Han querido sacar algo con personal que no tiene conocimientos”, acusó, aunque reconoció que “el secretario de Medio Ambiente es un profesional, un técnico que sabe. Pero la ordenanza que redactó fue modificada en el Concejo Deliberante”.
Por último, insistió en que la solución es la modificación del código de planeamiento, “porque va a brindar el desarrollo económico y social que se necesita en el distrito, y va a decir qué construcciones son las correspondientes a cada zona”.

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