Gente ligada a la seguridad vial exige que haya controles y campañas más efectivas para evitar muertes.La permisividad hizo desaparecer el respeto por la vida en los conductores
“Lamentablemente, la falta de controles y sanciones efectivas, en definitiva, la permisividad que existe, ha hecho que se pierda el concepto vida; el respeto por la vida propia y de la de los demás en los conductores en Santiago”.
La frase pertenece a Graciela Gramajo, una madre que perdió a su hijo en un accidente de tránsito y que desde entonces lleva adelante un grupo de autoayuda denominado Asociación Civil Martín Gramajo, en la que se brinda contención a familias que perdieron a sus seres queridos en siniestros viales, y que además encaró una cruzada para promocionar el respeto por las leyes y por la vida.
Dijo sentirse muy apenada por las cifras reveladas ayer por EL LIBERAL respecto de la cantidad de muertos en accidentes de tránsito que se dio en lo que va del año en nuestra provincia, porque “ello es producto de la falta de la aplicación efectiva de controles y de la realización de campañas de concientización”.
En el mismo sentido se manifestó el jefe del servicio de Traumatología del Hospital Regional, doctor Carlos Scaglione, quien recordó que la mayoría de los accidentes que ocurren en la vía pública, especialmente los protagonizados por motociclistas, “son producto de la impericia, de la temeridad y del desconocimiento de las elementales normas de tránsito”.
“Nosotros para atender a un paciente requerimos los datos primarios que nos aporta el personal del Sease que traslada a la persona herida, y nos comentan las características del accidente. La imprudencia siempre está presente”.
Sin control
Graciela Gramajo está convencida de que “los controles de tránsito no se realizan correctamente, existen muchas facilidades para todos, y eso termina perjudicando porque la gente se siente dueña de hacer lo que quiere”.
“Es fácil conseguir una licencia de conducir; es fácil circular sin casco, sin luces, sin patente, sin elementos de seguridad. Entonces la gente pierde el respeto por todo y por todos, y lo más lamentable es que pierde el respeto por la vida, la suya y la de los demás. Esto no va a cambiar mientras la gente desconozca las leyes y no haya nadie que se la haga cumplir”, enfatizó.
Precisamente, en torno de los controles de tránsito, el doctor Scaglione recordó que hubo un tiempo, en el que se cumplían a diario los operativos en varios puntos de la ciudad, “y ello se notó en el servicio, ya que la cantidad de accidentados que recibíamos disminuyó en un 15%”.
Campañas
Graciela Gramajo también criticó la falta de campañas de seguridad vial que sean efectivas.
“¿En qué lugar hay carteles que inviten a usar casco o cinturón de seguridad? ¿Dónde hay señales de prevención?”, se preguntó y consideró que “a la gente hay que inducirla de todas maneras a cumplir con las normas, pero no tenemos campañas efectivas en Santiago”. l
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