Quiroga recibió el apoyo político de ex combatientes de Malvinas. El diputado José Russo salvó a Jesús Escobar de su llegada tarde al recinto. Los radicales neuquinos pasan la gorra en el Comité. El bloque del MPN critica también cuando presta acuerdo.
Un éxodo masivo de estudiantes de Neuquén hacia el lago Pellegrini se espera a partir de este jueves con motivo de los festejos por el Día de la Primavera. El motivo de esa curiosa migración, que constituyó un fenómeno similar el año pasado, fueron los laxos controles para ingresar alcohol al predio donde los estudiantes pasarán al menos dos días. Como se sabe que del lado de Neuquén los operativos son intensos, los adolescentes decidieron hacerla fácil y optar por el espejo de agua de la provincia vecina. ¿Le dará resultado otra vez o intensificarán los controles este año?
Que los radicales neuquinos están en crisis no es novedad, especialmente a lo que se refiere a la crisis política interna, pero también la malaria llegó a las alicaídas arcas del Comité Capital. Ocurre que como el radicalismo se quedó sin mayores representantes ocupando cargos legislativos que puedan aportar algunos dineros para el funcionamiento básico de la estructura partidaria, los correligionarios aportan algunos pesos cada vez que hay una reunión. Según trascendió, el aporte no es obligatorio, pero todos los presentes siempre sacan algún billete como para colaborar y, de paso, reafirmar la militancia. ¿Crisis? ¿Qué crisis?
Habitualmente los diputados que llegan tarde a una sesión suelen llamar a sus compañeros de bancas para que los “salven” y le avisen a la presidencia que, aun con demoras, estarán presentes en el recinto. Lo que llamó la atención este miércoles fue que quien “salvó” a Jesús Escobar no fue un legislador de los más allegados al diputado de Libres del Sur, sino José Russo, del MPN. El diputado pidió la palabra y dijo: “Señora presidenta: quiero informar que el ex amigo de los diputados Canini y Dobrusín, Jesús Escobar, va a llegar tarde”. Y por supuesto todos largaron la carcajada.
En el Deliberante capitalino está muy claro que el bloque del MPN hace un respaldo crítico a la gestión del intendente Horacio Quiroga, que se traduce en que incluso cuando están de acuerdo con el oficialismo en alguna iniciativa, se diferencian siempre con algún sesgo criticón. Así fue con el tema de la Terminal de Ómnibus: el MPN respalda que se cambie la figura jurídica, para que sea concesionada. Pero no se olvida de culpar a los sucesivos gobiernos radicales que administraron el tema desde la inauguración de la ETON. “Cuando Quiroga critica al gobierno de Sapag por el manejo financiero, debería acordarse que la Terminal ha perdido en estos años 40 millones de pesos que eran del pueblo neuquino”, aseguraron los ediles emepenistas, en relación al déficit de la estación, que el último año fue estimado en 8 millones.


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