Roca (ADN).- Susana Freydoz comprendía la criminalidad de sus actos cuando disparó contra su esposo, el extinto gobernador Carlos Soria, de acuerdo a las conclusiones del segundo informe que presentó el perito oficial en el marco de la causa en la que se investiga la violenta muerte del ex mandatario provincial ocurrida el primero de enero en la chacra de la familia en Paso Córdoba, presumiblemente por un disparo efectuado por su actual viuda.
El nuevo informe que durante la jornada comenzó a ser analizado por el Juez Stadler y el Fiscal Miguel Fernández Jadhe, se contrapone nuevamente con el efectuado por el perito de la defensa, Carlos Cornaglia, quien en su segundo informe ratificó y profundizó su primer dictamen, considerando que Freydoz era penalmente inimputable porque no pudo dirigir sus acciones ni comprender la criminalidad de sus actos.
Cornaglia en su informe sostuvo que Freydoz padece un trastorno mental que al momento del hecho que le costó la vida a Soria estaba "potenciado por el consumo de alcohol y psicofármacos". Agregando además que la viuda y única imputada padece "ideaciones delirantes y un cuadro bipolar", además de referir a "profundos efectos que el consumo de psicofármacos causó en la paciente desde la etapa de su adolescencia".
En tanto trascendió que la defensa de la viuda de Soria solicitaría la realización de pericias a la ambulancia que trasladó al agonizante gobernador desde la chacra donde ocurrió el hecho hasta la guardia del Hospital Zonal Francisco López Lima, donde luego se lo dio oficialmente muerto, dejando entrever la posibilidad de que la supuesta demora del traslado del herido haya incidido en el fatal desenlace.
Ahora habrá que esperar que el Juez y el Fiscal de la causa analicen los respectivos estudios psiquiátricos de Freydoz, además de pericias complementarias que habrían sido solicitadas durante las últimas horas por la defensa, que como ya adelantó solicitaría el sobreseimiento de Freydoz por inimputabilidad y el archivo de las actuaciones, aunque fuentes extraoficiales consideraron que lo más seguro es que la causa termine siendo elevada a juicio oral y público, ante las diferentes posturas sobre la imputabilidad o no de la acusada.
Las mismas fuentes ratificaron que los estudios y pericias efectuados en la provincia de Salta determinaron que Freydoz habría disparado contra Soria a una distancia de entre 70 centímetros y 3,40 metros, por lo que la hipótesis de un forcejeo ya estaría prácticamente descartada. También se detalló que la herida que presentaba Soria en el rostro no tenía residuos de pólvora, aunque si se detectó la presencia de partículas de hierro que serían provenientes del cañón del arma con la cual Freydoz habría ultimado a Soria.
Freydoz permanece alojada en el área de Salud Mental del hospital de Cipolletti, imputada del presunto delito de homicidio calificado por el vínculo y agravado por el uso de arma, que prevé una pena de prisión perpetua (ADN).



Comentá la nota