El psiquiatra de la defensa presentó su dictamen final. Asegura que la viuda de Carlos Soria no pudo comprender ni dirigir sus acciones en la trágica madrugada del crimen. El experto hizo hincapié en el "trastorno mental" de la mujer.
En un informe de más de 160 páginas presentado ante el juez de la causa, Emilio Stadler, el psiquiatra contratado por la defensa de Freydoz sostuvo que la mujer padece un "trastorno mental" que al momento del trágico hecho -ocurrido en la madrugada del pasado 1º de enero- estaba potenciado por el consumo de alcohol y psicofármacos. Según trascendió de fuentes ligadas a la causa penal, el perito Cornaglia hizo hincapié en conceptos como "ideaciones delirantes", "cuadro bipolar" y en los profundos efectos que el consumo de psicofármacos causó en Freydoz "desde la adolescencia".
El nuevo y definitivo informe del perito se basó en una importante cantidad de estudios complementarios que el propio Cornaglia había pedido luego de su primer dictamen, en el que había sostenido la inimputabilidad de Freydoz pero de modo provisorio.
La pericia no es vinculante para el juez Stadler pero otorga a la defensa una herramienta para solicitar a la brevedad el sobreseimiento de Freydoz por inimputabilidad y el archivo de las actuaciones.
Sin embargo, aún resta conocer el informe final del psiquiatra oficial (es decir, el "neutral") Ricardo Risso. Justamente este perito de la Corte Suprema de Justicia convocado para el caso está desde el lunes en la Ciudad Judicial analizando los informes para dar su palabra final.
Cabe recordar que Risso, en su primera pericia, opinó que Susana Freydoz es imputable y que si bien pudo comprender lo que hacía, actuó bajo un estado de emoción violenta producto de los términos en los que había derivado la discusión verbal que mantenía aquella madrugada con Soria.
Mientras tanto, Susana Freydoz permanece internada y con custodia policial en el área de Salud Mental del hospital de Cipolletti. Su situación judicial es compleja, ya que se encuentra procesada bajo la figura de homicidio calificado por el vínculo y agravado por el uso de arma, que prevé una pena de prisión perpetua.


Comentá la nota