La poca variedad de yerba, azúcar, aceite y lácteos genera preocupación entre los vecinos. La escasez se registra entre las primeras marcas. Si bien en Capital Federal y el Conurbano bonaerense el remarcar los precios se convirtió en una constante, en Pergamino los comerciantes no cambiaron los costos de los productos que faltan.
Ante esta situación, la ciudadanía expresa preocupación ya que, en algunos casos, se aplican restricciones a la comercialización.
Desabastecimiento, aumentos, trabas a las importaciones control del Gobierno y liberación de precios son los temas que resuenan en la opinión pública. La gente manifiesta su descontento porque hay marcas, en su mayoría líderes, que no se consiguen o, ante las escasas opciones, los encargados de los supermercados deciden instalar carteles que indican la cantidad por grupo familiar que puede comprarse.
Algunos dueños de supermercados manifiestan que no hay faltantes, sin embargo en un recorrido por varios de ellos se confirmó la carencia de productos.
La mayor parte de los consultados coincidieron en que “algunas empresas proveedoras de alimentos comienzan a retener mercadería debido a la lucha constante por un aumento de precios con el Gobierno”.
En la recorrida por los pasillos donde se exhiben los alimentos básicos (aceite, azúcar, yerba, lácteos y harinas) se aprecian góndolas semivacías, con sólo dos o tres marcas entre las opciones. La provisión de yerba mate también se ha visto afectada en varios supermercados.
Hacia arriba
En la opinión general, la mayoría coincide en que “los precios se están moviendo hacia arriba día a día”. En cuanto a los faltantes, se está complicando en “harina, aceite y azúcar, pero en tanto sigan siendo productos subsidiados hay stock, pero ahora que se les termina el subsidio salen a aumentar, retener mercadería y tenemos que ver cómo, centavo a centavo, se registra un incremento”, insisten.
Ante la difícil situación que se vive, los encargados de los comercios manifiestan que “una vez que el Gobierno aprueba el aumento del producto, el tema se calma y se normaliza la provisión”.
De acuerdo con lo informado por algunos supermercadistas, ayer entró una partida de mercadería que posibilitaría, al menos por los próximos siete días, una especie de estabilización del stock.
El encargado de un supermercado dialogó con LA OPINION y manifestó: “El panorama de los faltantes de productos registró modificaciones permanentes. En la última semana se notó el desabastecimiento en algunos lácteos, el principal de ellos, la leche tanto líquida como larga vida. Este problema se continúa registrando, siempre hablamos de las primeras marcas como Sancor y La Serenísima, que son las etiquetas más compradas. Tuvimos un corte de reservas pero con el cambio de precios prevemos que nuevamente tendremos variedad en los productos.
“En cuanto a aceites, hemos recibido hoy (por ayer) un stock de las marcas que estaban en falta que son las mezclas principales que consume la mayor parte de la población. Nos quedaban algunas de girasol o de maíz que no son del consumo popular”.
Stock
Interrogado sobre la invariabilidad del stock, el entrevistados sostuvo que “vivimos en la incertidumbre. Creemos que se debe al bloqueo de los precios que establece el Gobierno y la reacción de las empresas de recortar las entregas para hacer sentir su disconformidad. Las cuestiones del precio son ponderables en esta situación. Esto hace que los supermercadistas no podamos conservar un importante stock, es decir, nuestro abastecimiento tiene fecha de vencimiento y alcanza a los siete días, no podemos superar ese lapso porque las empresas no efectivizan grandes entregas”.
En cuanto a los costos, manifestó: “Ante la escasez de productos, cada vez que acudimos a comprar a los mayoristas, en cada compra se registraba un aumento en los productos. Eso nos llevó a incrementar los costos, hecho que impactó en el bolsillo de los consumidores, pero el incremento no fue tan significativo y consecuentemente hemos sufrido una pérdida de rentabilidad importante”.
En Pergamino
Nelson Figueredo es el titular de la Cámara de Alimentarios de Pergamino. En contacto con este medio, ofreció sus consideraciones sobre la situación a nivel nacional y en nuestra ciudad: “El faltante de yerba, azúcar, harina y otros comestibles depende de distintas cuestiones. El tema de la yerba puntualmente es una cuestión interna del Gobierno. El Ministerio de Agricultura versus la Secretaría de Comercio provocó el desmán con el faltante de la yerba, y el consecuente aumento de precios.
“De igual modo, los faltantes están muy lejos de ser desabastecimientos dado que este concepto refiere a la falta directa del producto. En los casos que se registraron en los últimos días no hay marcas líderes pero sí secundarias. De esta manera no se produce desabastecimiento, si bien la situación no es la ideal para el comerciante ni para el comprador, hay productos de otras marcas”.
Manipulación
Figueredo agregó que “Pergamino no escapa a la situación que se da en el contexto internacional. Estamos teniendo los mismos problemas que en Argentina. La diferencia radica en que en la ciudad existe un stock que permite el abastecimiento de los productos que escasean.
“Por otro lado, en Pergamino también hubo faltas de productos y va a seguir existiendo hasta que se regularice la situación de los precios, que se actualicen los mismos.
“Es dable destacar que, a diferencia de Capital Federal y el Conurbano bonaerense, en Pergamino no se hace una manipulación efectiva de los precios de los productos que escasean. De acuerdo con nuestros registros de precios, el informe que elaboramos mes a mes desde la entidad que presido, es claro que el comercio local amortigua los incrementos de precios a fin de que el consumidor no sienta un gran impacto en su bolsillo. De esta manera los comerciantes defienden y ayudan el bolsillo del consumidor y, consecuentemente, pierden rentabilidad ya que la inflación castiga severamente a comercios minoristas”.
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