El intendente de Villa Dolores envió otra carta documento contra su colega de San Pedro exigiendo que rectifique las acusaciones en su contra. De lo contrario, le iniciará acciones penales.
Pereyra rechazó por “improcedentes, mendaces y maliciosas” las afirmaciones vertidas por Calvo y la amenaza por iniciar una querella por injurias si no da marcha atrás con sus dichos.
Según el intendente de Villa Dolores, “Calvo ha reiterado por varios medios de prensa de la zona, la clara intencionalidad de instalar en la sociedad la falsa idea que Juan Pereyra habría peticionado o gestionado la radicación de un casino o sala de slots en Villa Dolores o Villa de Las Rosas”.
Pereyra expresó en la citada carta documento que “ésta es una enorme falacia deshonrante para el ciudadano en particular, de lo cual Calvo no se desdijo ni se rectificó. Constituye vuestra conducta un evidente agravio malintencionado, deshonrante y desacreditante para el suscripto como persona privada, con absoluta exclusión y prescindencia de la función pública de intendente de Villa Dolores”.
El titular del Departamento Ejecutivo de la ciudad más importante de Traslasierra intimó y emplazó a Calvo como ciudadano particular para que “en el término de 48 horas ratifique o rectifique dicha afirmación mendaz, injuriosa y deshonrante vertida hacia mi persona, bajo expreso apercibimiento de iniciar querella criminal correspondiente por el delito de injurias hacia mi persona a titulo privado y acciones civiles a que hubiere lugar por los daños y perjuicios a mi condición de ciudadano”.
En la parte final del documento, Pereyra negó una vez más que haya peticionado o gestionado la instalación de un casino o sala de slots en Villa Dolores o Villa de Las Rosas, “porque siempre estuve, estoy y estaré absolutamente en contra de los juegos de azar”.
“Antes de asumir mi tercera gestión -recordó- rechacé un ofrecimiento concreto para instalar una sala de juegos y tragamonedas en esta ciudad, por mis propias convicciones y en la inteligencia que los juegos de azar significan un verdadero cáncer social”.
“La invito y desafío -le dice finalmente a Calvo- a que manifieste y pruebe en forma puntual vuestra afirmación injuriante de que el suscripto habría peticionado o gestionado la instalación de un casino o sala de juegos para esta ciudad o Villa de Las Rosas, debiendo detallar las circunstancias de modo, tiempo, lugar y personas que habrían participado de tal supuesto”.
“La injuria malintencionada y desacreditante vertida en contra de mi persona -finaliza la carta- ha afectado, enlodado y mancillado mi buen nombre y honor como persona física y ciudadano particular integrante de esta comunidad».
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