Peregrinar en la búsqueda de Chichi

El testimonio de Jorgelina Díaz, esposa del detenido desaparecido Narciso Santiesteban “Chichi”, relató que vió a su marido por última vez en abril de 1977. Era policía y militaba en la JP. Lo llamaron de Libertador, por el desborde del río San Lorenzo.” Se despidió de sus dos hijos pequeños y les dijo: “negrita yo no quiero ningún error”, nunca más volvió.
Relató su peregrinar por las seccionales, ya que le habían dicho que por orden militar había sido detenido. Recorrió policías y regimientos. “En la central me atendió Jaig, me dijo que mi esposo estaba detenido incomunicado a disposición del Poder Ejecutivo Nacional, y que no iba a poder verlo hasta que haga los trámites, pero nunca lo pude ver”. Luego le informaron a Jorgelina que su esposo había sido trasladado al penal de Gorriti.

La testigo contó que junto a su cuñada y sus dos hijos se presentaron en el penal de Gorriti para la visita. “Ese día fue bochornoso, desnudaron a mis hijos, a mi y a mi cuñada, yo les dije que solo quería ver a mi marido y me dijeron que tenía que sacar una orden para verlo, les decía por favor, pero nos tuvimos que volver”, recordó con mucha angustia y dolor.

A los meses, Bulgheroni en el regimiento le entrega un papel, donde decía que su marido había sido liberado a las 3 de la tarde.Y le dijo: “debería dejarse de joder si no quiere correr la misma suerte que su marido, no le presté atención, yo solo quería volver a mi casa con mi marido”, agregó.

"Me fui enterando cosas, un vecino, Robustiano Ávila, que estuvo detenido en esa época, me contó que lo vió a “Chichi. Estaba detenido por subversivo, ¿mirá como estás?, le dijo, y le respondió: es porque me picanean todos los días”, relató Jorgelina.

También narró que otro amigo, Enrique, en esa época limpiaba las galerías en el penal, le contó que una noche lo llevaron a limpiar un cuarto donde había mucha sangre, y que en la de al lado vió a “Chichí” al que lo escuchó gritar. “No volví más a Ledesma”.

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