"Perdoná si al evocarte se me pianta un lagrimón"

El fragmento del tango "Melodía de Arrabal" podría ser cantado a diario por quienes viven en esa zona de Azul. Baches, pozos, cordones cunetas en mal estado, basura arrojada en sitios inadecuados y una incorrecta señalización de las arterias, son algunos de los inconvenientes existentes en ese sector de la ciudad y que pueden, por qué no, generar más de un llanto.
Escribe Javier Ciappina, de la Redacción de EL TIEMPO. javier_ciappina@yahoo.com.ar Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

En una nueva recorrida por las calles de la ciudad, tratamos de determinar en qué condiciones se encuentra el Barrio UOCRA, cuáles son las problemáticas con las que se topan a diario quienes residen en ese sector de la ciudad.

Apenas comenzado el viaje, en Güemes y Escalada, nos "tropezamos" con un pozo que se asemeja mucho al de la novela de Lewis Carrol. Me refiero al agujero con el que se encontró Alicia y que la llevó, luego de una larga caída, al País de las Maravillas.

Pero como estamos lejos de localizarnos en un lugar de esa características - por lo de maravillas, digo-, tratamos de esquivar el bache, lo que fue imposible. El remisero, cuando en la zona del tren delantero se escuchó un "crack", nos tiró una mirada que dejó entrever un "si hay otro pozo como éste, los dejo y siguen caminando". Pero continuó adelante, estoico, imperturbable, gallardo, valiente... y pensando cuánto le tendría que pagar al mecánico por los arreglos en su auto si el paisaje seguía asemejándose al de esa esquina.

Además, a tan sólo unos metros de ese pozo, hay otros de menor tamaño. Lo que nos llamó la atención fue que están ubicados simétricamente, como si estuviesen puestos a propósito. Por esta razón, esos "bachecitos" podrían ser utilizados para jugar al sapo; lo único que falta, para practicar esta actividad lúdica, es otorgarle un valor numérico a cada uno de ellos.

Continuamos el camino y así pudimos apreciar que en el interior del barrio la señalización de las calles no es óptima. Faltan muchos carteles que indiquen el nombre de las arterias y algunos de los existentes se encuentran en muy malas condiciones: oxidados, doblados, destruidos. Quien instale en el lugar un local de venta de brújulas, se va a llenar de plata.

En la plaza situada en el Barrio UOCRA, sobre calle Escalada, pudimos percibir que los juegos infantiles se encuentran en resonante estado. La única excepción son las hamacas que ni siquiera existen, no están. En el espacio verde, el césped se puede ver en estado más que aceptable.

No podemos decir lo mismo del cordón cuneta. En muchos sectores, en lugar de barrerlo van a tener que utilizar una retroexcavadora para limpiarlo, ya que tiene más tierra que el inglés Douglas Tompkins en la Patagonia Argentina.

Es para destacar la situación generada por aquellos que pertenecen a la especie denominada "tiro basura en cualquier parte porque no me importa nada de nada". Esto está relacionado con la gran cantidad de residuos que se han arrojado en las calles. Preocupa la actitud de estas personas, que lo único que consiguen es complicarle la vida a sus convecinos.

En otra parte de la recorrida creímos que nos habíamos desviado y que, totalmente desorientados, nos encontrábamos frente al Lago Güemes. Pero no, era el tremendo bache configurado en la intersección de Santiago Avendaño y Guido Spano. Más que un lago parece un pantano -faltaban Shreck y Fiona, nada más-, y eso que la última precipitación se registró el sábado. Se podría desarrollar allí un torneo de pesca... pero con arpón, ya que hasta ballenas pueden haber en ese cráter.

En un extenso tramo de la calle Cabo Daniel González hay una especie de canal que ha sido convertido, por la desaprensión de algunas personas, en un basural. Es alarmante este tipo de actitudes debido a que convierten al lugar en un foco infeccioso, en un sitio insalubre. Pero, como he dicho tantas veces, la vacuna contra la irresponsabilidad y la ineptitud aún no ha sido inventada. Habría que mandar un informe a la Organización Mundial para la Salud con el fin de que se investigue si la insensatez, la imprudencia y la irracionalidad no se han convertido en pandemia. Si esto es así, a muchos azuleños tendrían que ponerlos en cuarentena.

Fue en ese momento en el que decidimos regresar hacia la Redacción. En esta "travesía" por el Barrio UOCRA nos encontramos con problemáticas comunes a otros sectores del "pago chico". Hay muchas situaciones que requieren de una solución en el corto o mediano plazo. La denominación de Ciudad Cervantina y la elección de Azul como sede de los festejos por el Bicentenario resultan distinciones saludables, hechos que obligan a desarrollar acciones significativas. Mejorar la calidad de vida de la gente debería tener prioridad absoluta.

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