En su tercer día de visita a Caleta Olivia, el gobernador Daniel Peralta concedió una extensa rueda de prensa en la cual volvió a responder con ironía las acusaciones que le hacen los intendentes de esta ciudad, José Córdoba, y de Río Turbio, Matías Mazú. “Yo puedo dormir sin frazada durante diez años”, dijo.
Se trata del grupo de desocupadas que denunciaron haber sido agredidas el martes por la noche por un grupo de hombres -a los que vincularon con una fuerza de choque del gobernador- cuando la caravana oficial se retiraba de la vecinal del barrio Parque.
Al respecto, en la extensa conferencia que ofreció ayer por la mañana, Peralta desmintió que se haya lanzado alguna camioneta contra las manifestantes. Además, puso de relieve que él no se manejaba con ninguna “patota” y aseguró que lo único que sintió fue “patadas” contra la camioneta que él ocupaba y que había visto que al vehículo que precedía el suyo y en el cual viajaba la ministro de Gobierno, Paola Knoop, le habían pegado con algunos palos.
Señaló que ese grupo de mujeres desde hace cuatro años vienen reclamando su inserción en la actividad petrolera y que ello se podrá dar cuando se amplíe el horizonte laboral en YPF, pero debido a la intempestiva actitud que adoptaron el martes, no descartó que puedan estar respondiendo a grupos con intenciones solapadas.
NO ES BIENVENIDO
Respecto al desplante que le hace el intendente Córdoba al no reconocer oficialmente su presencia en Caleta Olivia, dijo que ello no lo molestaba en absoluto ya que él venia a hablar con la gente y volverá todos los meses.
Por otro lado, en razón de que Córdoba calificó al ministro de Economía Ariel Ivovich como “gorila” -tal como histórica y peyorativamente se encuadra a los antiperonistas-, el gobernador manifestó que esa palabra suena feo en la boca de un peronista.
Por otro lado refutó la intención de Córdoba de querer cobrar a la Provincia una deuda en concepto de uso del espacio aéreo y terrestre, para lo cual mostró un convenio de cooperación que el propio jefe comunal firmó en una gestión anterior (1992), por el cual cedía gratuitamente esos espacios.
Asimismo, cuestionó al intendente rioturbiense, Matías Mazú, señalando que su gestión como ministro rubricó un convenio con el Bauen Hotel de Buenos Aires, cuyos directivos ahora le reclaman a la Provincia el pago de una deuda de 504 millones de pesos, sin que nadie se haya alojado en el mismo.
En consecuencia, reiteró que tanto Córdoba como Mazú están siendo “observados” por el Tribunal de Cuentas de la Provincia por sus actuaciones en etapa de ministros y ello no prescribe hasta por lo menos diez años de haber cumplido toda función pública, en cambio él como gobernador no tiene ningún temor de ser investigado y por lo tanto “puedo dormir sin frazada”.



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