Peralta sugirió renuncias a quienes no comulguen con él

Peralta sugirió renuncias a quienes no comulguen con él
El gobernador Daniel Peralta ratificó que no hay mejoras en su deteriorada relación con el gobierno nacional y la mayoría de los intendentes y diputados provinciales de su propio partido. Esto quedó de manifiesto en el discurso que pronunciara el miércoles en Río Gallegos ante funcionarios de su administración. Los citó para subliminalmente advertirles que aquellos que no estén de acuerdo con su manejo de la crisis, pueden irse.
El mandatario provincial hizo el miércoles una extensa exposición en el Centro Provincial de Alto Rendimiento Deportivo. Había citado con antelación a funcionarios de diferentes rangos, con la imperativa orden de que firmaran una planilla de presentismo, pero no se pudo conocer si los que concurrieron fueron cientos o solo decenas ya que se prohibió la presencia del periodismo y del acto solo se difundieron audios y textos oficiales.

En ese marco, Peralta explicó la complicada coyuntura institucional que atraviesa la Provincia y pidió el compromiso de sus interlocutores frente a posibles acciones que puedan poner en juego su gobernabilidad de Santa Cruz y en consecuencia acusó a la Nación de discriminar a la Provincia.

“Esto no es un acto ni una convocatoria partidaria y lleva consigo todo el respeto de saber que muchos de ustedes no piensan como nosotros. Quise hablar con ustedes para compartir algunas reflexiones respecto al lugar donde hoy se encuentran la provincia y la institucionalidad”, expresó.

En ese sentido sostuvo que “la situación es extremadamente difícil, planteada en un intento de algunos sectores de no posibilitarnos ejercer la gobernabilidad para nuestra gente”.

A la hora de justificar la complicada situación financiera, aseguró que “desde el 1º de enero estamos sin recibir el dinero que el gobierno nacional nos mandaba para sostener esta transición del régimen previsional”, precisando que en los dos últimos meses sólo se recibieron 250 millones de pesos, mientras que en el mismo lapso del año pasado fueron 600.

Además citó que, como paradoja, a la provincia de Chubut, donde se registró una huelga de quince días, “le permitieron endeudarse en 250 millones de pesos, en tanto se demonizó en Santa Cruz una propuesta similar después de que tuvimos una huelga de tres meses que llevaron adelante distintos sectores el año pasado y que dañó nuestro presupuesto de una forma más que considerable”.

Luego, respondiendo a los fantasmas que lo persiguen desde hace ya varios meses, sugirió que “si alguien quiere que me vaya que ponga en marcha los mecanismos institucionales y constitucionales: el juicio político o la intervención federal. Mientras tanto yo voy a respetar hasta el 10 de diciembre del 2015 el mandato que me dio el pueblo de la provincia de Santa Cruz”.

PRESION A DIPUTADOS

Más adelante, en un intento de menoscabar el criterio propio de los diputados provinciales, dijo que ellos tienen que ser capaces de decir ante la sociedad “si están de acuerdo o no con el préstamo”, ya que “fueron votados por la gente y no solo por Julio de Vido”, a modo de endilgarles que están influidos por el ministro de Planificación.

En otro pasaje de su monólogo, Peralta lanzó otro tiro por elevación al gobierno nacional al señalar que “nos piden cuentas y que haya control social, pero no puede ser que acá esté demonizado el salario” y “que nos quieran hacer creer que con seis pesos por día nuestra gente pude comer”.

También instó a sus funcionarios a estar “espalda con espalda” para cuidar todos los frentes y refirió que se devolverá con “la misma moneda” todas las exigencias que se impongan a su gestión.

Así, por ejemplo, citó: “vamos a pedir que se respete la transferencia de fondos como se hace con cualquier provincia del país. Si es necesario tomaremos con la sociedad de Santa Cruz en su conjunto las medidas que tengamos que tomar para que se tenga en cuenta que acá viven 280 mil personas y no una majada de ovejas”.

A sus funcionarios les dijo que “es importante que todos ustedes, que tienen responsabilidades políticas, acompañen, aún en el disenso, el pensamiento del gobernador, porque nadie está en un cargo político por apriete. Están ahí por distintas circunstancias de la vida y la política, pero el que no está de acuerdo debe dejar la renuncia en el lugar que corresponde”.

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