Antes de regresar a Río Gallegos proveniente de la Cuenca Carbonífera donde tuvo dos jornadas de trabajo, el gobernador Daniel Peralta, consultado sobre afirmaciones de distintos sectores de la oposición que indican que la Provincia de Santa Cruz es comparable a La Rioja del ex Presidente Carlos Menem, sostuvo que «es muy poco serio lo que se está planteando porque esta provincia no es Anillaco. Acompañados por el Gobierno Nacional, nosotros tenemos las herramientas y los recursos para resistir este tipo de embates».
De esta manera admitió que «yo rescato esas posiciones y confieso que me causa mucho dolor todas las cosas que le están achacando por estas horas a la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, porque son posiciones que condicionan, desde la continuidad de la máxima autoridad monetaria del país, la Lic. Mercedes Marcó Del Pont hasta los recursos para las provincias», y en ese sentido advirtió que «como lo digo siempre: si se sigue obstaculizando, para nosotros va a ser sumamente difícil y complicado avanzar en obras como la usina térmica de Río Turbio, las represas Cóndor Cliff y La Barrancosa, el Plan Director para Puerto Deseado, la integración al sistema de interconectado nacional o las obras de infraestructura que se están haciendo en diferentes puntos de la provincia».
De esa forma, consideró que «creo que hay mucha gente que nos quiere ver segregados del país y, lamentablemente, a modo de ejemplo debo recordar que en otro tiempo la solución para nuestra mina de Río Turbio era cerrarla, y muchos de los que hoy están en la oposición no plantearon ninguna alternativa ni opción porque acá no hay muchos electores y decidieron que el problema era de la Provincia de Santa Cruz, por suerte hoy estamos en otra etapa y estamos dándole a la Cuenca Carbonífera una proyección de futuro impensable antes».
«Que los santacruceños sepan claramente que cuando se habla por los canales de televisión nacionales o escuchan por los medios nacionales este revuelo, esas cosas nos pegan en Santa Cruz en vivo y en directo, esas cosas son en contra nuestra» aseguró, al tiempo que destacó que «hay que decirlo con toda la claridad y también decir que aquellos que tengan proyectos alternativos que los presenten, si hay otra forma de ver de dónde se sacan los recursos que lo digan».
En ese contexto puntualizó que «la oposición indica que hay que coparticipar los recursos que surgen a partir de la «Ley del Cheque» por ejemplo. Para Santa Cruz serían 40 millones de pesos al año pero eso, si bien es una cifra importante, no alcanza para cubrir las grandes inversiones que tenemos que hacer, solamente en el Plan Director de Puerto Deseado el estado nacional está destinando 90 millones de pesos. Hay que tener cuidado con lo que se plantea porque con esto se le quiere quitar recursos al Gobierno Nacional, creo que 15 mil millones de pesos, y eso, y mucho más, en definitiva vuelve a las provincias en obras, como por ejemplo, en Santa Cruz, en el interconectado».
Peralta sostuvo que «los santacruceños tenemos que estar muy atentos con lo que se dice, porque en función de un supuesto federalismo de la reprogramación de las partidas de los estados provinciales, nosotros nos vamos a ver, absolutamente, perjudicados. Tenemos que estar muy claros con los acontecimientos que se desarrollen en el tiempo, porque yo veo que hay un profundo desdén para mirar a la Provincia de Santa Cruz, sobre todo desde algunos sectores que hoy se están oponiendo a todo por la mera actitud de oponerse», y en este marco enfatizó que «debemos ser cuidadosos con los discursos contradictorios. Cuando nosotros decimos que hay que planificar a largo plazo el desarrollo de este país, nos dicen que falta energía, pero cuando queremos solucionar esa problemática con obras como las represas sobre el río Santa Cruz, nos dicen que no la podemos hacer porque es una infraestructura muy grande para la provincia, cuando la generación de energía esa obra no sólo puede atender las necesidades locales sino también las de otros estados provinciales».
El mandatario avanzó en su reflexión señalando que «cuando teníamos a los trabajadores de la mina en la calle, la Cuenca Carbonífera quebrada y la Provincia de Santa Cruz relegada en todo, hay gente que vino a Río Turbio a decir que había que cerrar este lugar y hoy vemos que se podía hacer otra cosa. Hay que tener memoria porque muchas veces no se sabe a ciencia cierta que quieren que hagamos, que no explotemos las posibilidades del río Santa Cruz, que ocupa el cuarto lugar en importancia en el país y que no tiene problemas de estacionalidad y por ello caudal permanente. Nos hablan de las energías limpias y nosotros ya estamos trabajando en eso, en la energía eólica o la mareomotriz por ejemplo. Nosotros tenemos un proyecto de futuro y no sabemos cuál es la propuesta de la oposición, me parece que quieren que cerramos las puertas de Santa Cruz y nos dedicamos a ver cómo nuestros pibes languidecen buscando empleo en el sector público, que está absolutamente colapsado y agotado».
Más adelante tuvo un párrafo aparte para aclarar su posición sobre lo que se ha dado en llamar la «politización de la justicia». Al respecto manifestó que «yo me preocupo mucho cada vez que lo escucho al Dr. Carlos Fayt, miembro de la Corte Suprema de Justicia, blandir la Constitución Nacional en la puerta de su casa, y señalar que ese libro le dice que la Cámara de Casación no tiene que aprobar el DNU. Es un miembro del Superior Tribunal de la Nación, yo entiendo su posición durante los gobiernos militares y que es un hombre de una concepción absolutamente autoritaria aún para aplicar la legislación, pero el prejuzgamiento no es algo a lo que debería apelar en consideración de la alta responsabilidad que ocupa».
«El gobierno nacional –recordó- habilitó los canales institucionales para sumar a la Corte Suprema de Justicia de la Nación gente como Carmen María Argibay o Eugenio Raúl Zaffaroni, que muchos aplaudieron. Me parece que esto no le gustó demasiado a Fayt, quien estaba esperando a la vuelta para tomarse algún tipo de venganza y hacer presión sobre tribunales inferiores. La verdad que me da mucha pena ver que una persona de tan alta investidura teme la decisión que tomó, porque creemos que esto está cruzado de política antigobierno».
De esta forma expresó que «es legítimo oponerse al partido de gobierno, desde un partido político o desde las alianzas como están haciendo ahora, y otra cosa es oponerse sistemática y cerradamente a propuestas de acción de gobierno y a las facultades que tiene la Presidenta de la Nación. A Cristina Fernández de Kirchner la votó la gente, no la pusieron a dedo, entonces esto de quitarle facultades y de intentar encauzar por otro lado cosas que hay que discutir democráticamente no me parece bueno».
Respecto a esto afirmó que «tenemos que reconocer que la oposición tiene mayoría en el Congreso Nacional, pero tenemos que señalar que esa posición mayoritaria no puede tener un sentido netamente revanchista. Tiene que plantear las alternativas y darle al Gobierno Nacional las herramientas que le dio la gente para gobernar, porque la ciudadanía votó un presidente por el término de cuatro años, y el Congreso Nacional, más allá de lo que sucedió el 28 de Julio del año pasado, no puede intervenir en esa voluntad inicial de la sociedad».
Por último hizo una comparación con Santa Cruz y dijo que «no con tanta desesperación pero acá pasa lo mismo, hay mucho sectores que al no poder cuestionar algunas iniciativas o elaborar algunas alternativas de cambio, utilizan elementos de baja estofa y optan por agraviar hasta en lo personal. Soy parte de un proyecto, así que voy a ir al Chaco a la reasunción de Néstor Carlos Kirchner al frente del partido, el Justicialismo tiene que tener conducción y después discutiremos internamente cuál es el mejor camino por delante».





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