Intensa fue la actividad del mandatario ayer. A la mañana estuvo en el aniversario de El Chaltén. Por la tarde viajó a El Calafate, donde lo recibieron opositores del gobierno local. Duras críticas del gobernador a intendente, diputados y concejales.
Como lo viene haciendo desde hace varias semanas, en cada localidad intentó llegar con sus explicaciones y metiendo presión a los legisladores provinciales que le tienen frenadas las medidas financieras.
En Chaltén
En El Chaltén lo hizo por la mañana, en el acto por el cumpleaños número 27 de ese pueblo. Primero participó de una misa dada por el cura calafatense Carlos “Lito” Alvarez, después izó la bandera nacional en el mástil mayor del boulevard del centro de la localidad, para después liderar el acto protocolar realizado en el salón de la Escuela 59.
La ceremonia comenzó en el medio de rumores de una posible protesta de un grupo de vecinos. Ya el día anterior había surgido una autoconvocatoria para hacerle un reclamo al mandatario, referido a la necesidad que tienen varias familias de contar con terreno propio en El Chaltén.
La localidad ya no cuenta con espacios para loteos, lo que sumado a la permanente llegada de nuevos vecinos, hace que la problemática sea constante.
Fue a raíz de la disconformidad de vecinos que el gobernador habló de “tierras” en su discurso. Explicó lo que es ya sabido por los vecinos, el Estado provincial no tiene más tierras y para obtenerlas debe entrar en acuerdo con la Administración de Parques Nacionales para que le ceda hectáreas de su jurisdicción.
Puso como ejemplo que el Gobierno devolvió a los pueblos originarios 9 mil hectáreas y que otras 11 mil seguirán el mismo destino.
El mensaje fue para el Gobierno Nacional, ya que ante la ruptura de relaciones se teme que se frenen acuerdos como el de las 17 hectáreas para esa localidad. “En Santa Cruz no puede haber gente sin tierra”, dijo el gobernador.
Además puso énfasis en que se trabajará en un plan estratégico territorial con participación de los vecinos.
En El Calafate
Luego de un almuerzo, viajó por tierra a El Calafate. El gobernador llegó al ingreso de la ciudad en la camioneta que lo trasladaba. Allí se encontró con una caravana de más de 120 vehículos, militantes que le dieron la bienvenida y lo acompañaron a los actos que tenía previsto en la villa turística.
Desde varios días antes, diferentes referentes políticos de la localidad convocaron a una demostración de apoyo al gobernador provincial. El presidente de SPSE Julián Osorio y el concejal que integró la lista del intendente Javier Belloni, pero que ahora tiene relaciones cortadas, Juan Pallalef, fueron las caras visibles de la convocatoria.
Apoyo al gobernador y oposición al intendente Javier Belloni y los diputados Miguel Guanes y Jorge Arabel, es lo que se apreció de la columna que escoltó al gobernador hasta un galpón de la estatal Servicios Públicos, el que quedó inaugurado ayer y servirá para guardar la maquinaria pesada de esa empresa de servicios.
Luego inauguró una oficina en el edificio central de SPSE, pero destinada a la atención al público de la empresa Distrigas.
Al final de la tarde, fue al hospital de la ciudad. Allí puso en funciones al nuevo director del nosocomio público. Días atrás, después de cinco años, el director Marcelo Bravo presentó su renuncia. Ayer fue reemplazado por el doctor Carlos Siverino, una elección cargada de connotaciones políticas, ya que al médico se lo entiende como un allegado a la presidenta de la nación Cristina Fernández de Kirchner.
Fue en El Calafate donde el gobernador habló en duros términos sobre el gobierno local, cuyos integrantes se ausentaron de la ciudad, algunos para viajar a la reunión opositora de Río Turbio, y otros por cuestiones personales.
Contra locales
“Que no se piense que es el dueño del pueblo, este gobernador va a venir las veces que la gente lo necesite”, dijo Daniel Peralta en referencia al intendente local Javier Belloni, con quien no habla desde febrero.
Al intendente local, tantas veces beneficiado con los elogios de “buen administrador” por parte del mismo gobernador, ayer le quitó todo mérito. Peralta dijo que el intendente calafatense es “la consecuencia de un modelo anterior que inició el intendente Néstor Méndez y beneficiado de haber pasado de los 5 mil a los 15 mil contribuyentes”.
“Acá nadie es patrón de estancia, se lo digo a todos los intendentes de Santa Cruz”, agregó el gobernador.
Horas antes, desde El Chaltén, el mandatario había dicho que “es una vergüenza” que los diputados Jorge Arabel y Miguel Guanes no estuvieran en los actos de esa localidad.
Además habló del concejal, también de Belloni, Alexis Simunovic, quien en su anterior gestión fue su secretario de Turismo Provincial. Lo acusó de dejar un tendal de deudas, por casi 4 millones de pesos.
“Fue funcionario mío pero dos días, porque los otros meses se la pasó viajando, y no estoy viendo los resultados de esos viajes por el mundo. Además tengo gente que me está reclamando algunas deudas del orden de los 4 millones y medio o 5 millones que no entendemos cómo se generaron, así que estamos viendo esos números con la actual secretaria de Turismo (Mariana Navarro)”, acusó el mandatario.




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