Peralta: “estamos en una situación límite”

Ya se habrían perdido más de 280 millones de pesos, contabilizando las pérdidas de junio. Les planteó a los sectores, una vez más, que no sigan con la política de parar la producción para reclamar. Pidió a los trabajadores que toman la planta, abandonar la ocupación y así entablar un diálogo, lo que no ocurrió. Advirtió que peligran las fuentes laborales si el cierre de la válvula se sostiene.
En Las Heras y tras una jornada plena de encuentros con diferentes sectores que integran la sociedad de esa ciudad, el gobernador realizó diferentes gestiones tendientes a destrabar la ocupación de la planta LH3. Según pudo saber La Opinión Austral, ya en la ciudad, el mandatario envió un mensaje a los trabajadores pidiéndoles “un gesto” para poder entablar una mesa de diálogo, abandonando las instalaciones, pero el guante no habría sido recogido y la toma persistía anoche.

Al hacer un balance de la jornada, el gobernador sostuvo que “estamos hablando con distintos sectores para ver de qué manera podemos volver a poner en marcha la producción, que es lo que nos tiene muy seriamente afectados a los santacruceños, más allá de la recuperación, que ha sido paulatina en Cañadón Seco y en Pico Truncado”, señaló.

Planteó que “al estar paralizada la producción -continuó-, nos estamos encontrando con problemas muy serios de todo tipo, entre ellos, la posibilidad latente que existe de pérdidas de puestos de trabajo, las suspensiones que se pueden provocar en el sector, la paralización de las actividades y la pérdida de recursos, que en lo material ya superan largamente los 280 millones de pesos para Santa Cruz”.

De esta manera, indicó que «para tener una idea clara del impacto, puedo decirles que la totalidad de los aguinaldos para el sector público de la provincia suma 170 millones. Hemos perdido un aguinaldo y cien millones más. Si esto sigue así, vamos a perder otras cosas también, por eso creo que es momento de terminar con esta situación y que los trabajadores que mantienen ocupadas las instalaciones de LH3 depongan la medida, no sólo por la sociedad en su conjunto, sino también por ellos mismos, porque no se van a poder reclamar deudas si no se tienen puestos de trabajo”, aclaró.

Un problema de actitud

Para Peralta, “el problema de hoy está basado, fundamentalmente, en una actitud que yo no alcanzo a entender bien, que me es incomprensible, porque creo que todos estamos viviendo en Santa Cruz y vamos a seguir viviendo acá, y la verdad es que en un país que crece y se desarrolla, y necesita de las provincias como parte de un estado federal, sabemos que la Nación nos tiene que mirar, pero no siempre nos tiene que regalar, porque nosotros tenemos que aportar, como fue siempre nuestra historia”.

Por ese motivo, expresó que “de esa manera esperamos consolidar el proyecto que va a encabezar durante los próximos cuatro años nuestra presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, porque yo no tengo ninguna duda que va a ser reelecta, y en ese marco nosotros esperamos concretar un modelo de desarrollo y trabajo. Desgraciadamente, nuestra provincia, de un tiempo a esta parte, con esta metodología de bloqueo a los yacimientos y la toma de las instalaciones, lo que estamos haciendo es ir a contramano de la historia. Tenemos que recuperar el circuito de la producción y el circuito del trabajo, porque estamos en una situación muy grave y muy complicada”.

La gente quiere trabajar

Peralta sostuvo que deponer las actitudes “está claro que es lo que la gente quiere” e insistió “es necesario poner en marcha ya mismo la producción y sin que esto se entienda como una medida coercitiva para nadie, sino como la forma en la que los santacruceños retomemos el ritmo que teníamos hasta hace tres meses atrás”.

En ese sentido, señaló que “cada uno tiene que ocupar el rol que le cabe en la sociedad, porque por más reclamos que hagamos, lo sectorial no puede superar el interés común de los santacruceños” y pidió, a “todos”, “tomar una posición muy clara” y dirigiéndose a los trabajadores que ocupan LH3, señaló “depongan la medida, porque hay un tiempo que esperar, el interventor Dante González está trabajando en Buenos Aires, llevando distintos reclamos de diferentes áreas que impedían avanzar en una solución, pero lo que yo estoy viendo es que por más que uno vaya y golpee puertas y busque soluciones, el problema acá es que si no recuperamos la producción, esas resoluciones van a durar muy poco”, aclaró.

Empresas en crisis

Peralta enfatizó que la situación es complicada. “Ya hay empresas que nos están planteando los procesos preventivos de crisis y todos sabemos lo que eso significa”, remarcando “hay que recuperar el trabajo urgente, a partir de la producción, si no entendemos esto nos vamos a encontrar que cuando reclamemos por derechos que, seguramente, corresponden y son adquiridos, no va a ver quién los atienda, porque las hay empresas que van a quebrar, porque no van a soportar este proceso de parate de la producción y las operadores grandes van a tomar decisiones”.

Planteó que si no quieren que la sociedad se tome la toma de la planta como “una medida política, de extorsión o coercitiva, asumida por cien personas, lo que hay que hacer es volver al trabajo” y reiteró que el interventor de la federación, los delegados de las empresas, la Secretaría de Trabajo y ministros de diferentes áreas buscan “garantizar que las gestiones tengan el éxito que todos esperamos, pero si no volvemos al trabajo y no abrimos la válvula de la producción nos vamos a quedar sin fuentes laborales, y entonces, lo que vamos a tener que discutir son puestos de trabajo y vamos a tener un problema social de quiebre económico, primero regional, y en segundo término provincial”, lanzó, pintando un crudo escenario.

Insistencia

“Les pido a los petroleros, como se los pedí a los docentes hace dos semanas atrás, liberen las plantas, depongan la actitud que permita a sus compañeros volver al campo a trabajar. Hagamos un período de trabajo inteligente para que el interventor y quienes están trabajando en la resolución de los problemas puedan arribar a soluciones que lleguen y perduren en el tiempo”, señaló.

Una ciudad al borde de la quiebra

Peralta sostuvo que “hay mucha preocupación en Las Heras, porque acá, como siempre se hizo, después de una medida de fuerza los trabajadores lograban recuperar los días caídos, pero las pérdidas para los comerciantes y los empleados de comercio, que en algunos casos fueron despedidos y en otros están por serlo, no se recuperan”.

También destacó que “las regalías para el Estado provincial no se recuperan, desde 2003 a la fecha hemos perdido más de 1000 millones de pesos, y no nos pueden decir que no hemos tenido paciencia, que no hemos agotado los mecanismos, que no hemos dialogado y que no hemos tenido una actitud que muchas veces se señaló de complacencia, aunque nunca fue así, porque a lo que nosotros aspirábamos era a que los problemas se resolvieran en el ámbito en que se generaban”.

“Hemos llegado a una situación límite”, sentenció, al tiempo que reiteró que “si esto sigue así, no va a ver quién pague nada, ni siquiera trabajo, y vamos a estar en un problema muy serio, porque vamos a estar reclamando sobre la nada”, ya que habrá “comercios más chicos que no van a poder subsistir, algunas multinacionales tienen grandes contabilidades y pueden aguantar un tiempo, pero hay subcontratistas que al no facturar, no pueden vivir ni pagarle sus sueldos a cuatro o cinco empleados”.

Advirtió Peralta que con la actitud persistente de cortes de yacimientos “se está haciendo un daño terrible a la sociedad y el meollo de la cuestión no es algo que no se pueda resolver en el marco de la racionalidad que da el volver al trabajo”, pero insistió “no se puede seguir bloqueando la producción, en este proceso no va a ver un daño electoral para el gobierno como algunos pretenden, el daño es para toda la sociedad”, lanzó.

Con violencia no se resuelve

El gobernador llamó a la reflexión, recordando que “el gobierno nacional ya perdió 1000 millones de pesos en este paro, ¿qué se pretende?, ¿que la Nación pare la producción en Santa Cruz o importar petróleo y dejar que acá nos arreglemos como podamos?” y advirtió “ojo con los ideólogos de los extremos, porque ni aquellos que dicen que vayamos y los matemos a palos a los muchachos que están en LH3, ni los otros que señalan que no se van a rendir nunca están buscando alternativas de solución, sino que están llevando a la gente a un camino sin salida”, indicó.

Planteó que “hay muchos vivos que, para sacar un rédito electoral pequeño y mezquino, se callan la boca o por lo bajo inflan los conflictos” y remarcó que “el bien común es algo que tenemos que tutelar entre todos, no sirve sentarse en una radio tres o cuatro horas a decirle a la gente que hay que incendiar todo, porque después no va a quedar ni madera para hacer ese fuego”.

Finalmente, dijo que es momento “de actuar con firmeza y tranquilidad, hay que recuperar la producción, porque es la única manera de recuperar el trabajo”. Se está llegando a una “situación límite” en Las Heras y pidió tener “memoria y racionalidad”, algo que, dijo, “no se logra haciendo quebrar a todo el mundo, hay que deponer actitudes egoístas que nos pueden afectar a todos”.

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