Pepinos, inocentes: la bacteria mortal se inició en la soja

Los científicos alemanes que investigan el origen de la cepa O104 de la bacteria E.coli, que ya infectó a 3 mil personas y mató a 33 en Europa, creen haber dado por fin con el origen del brote letal.
Expertos del Instituto Robert Koch confirmaron ayer que los estudios epidemiológicos reflejaron la presencia de la bacteria en brotes de soja provenientes de una granja sospechosa de Bienenbüttel, Baja Sajonia, al noroeste de Alemania.

Las muestras de las semillas germinadas, no obstante, no fueron tomadas directamente de la plantación bajo análisis, sino de un paquete de brotes vegetales hallado en el tacho de basura de una familia afectada por la enfermedad. El paquete estaba abierto. La familia vivía cerca de la ciudad de Bonn y dos de sus miembros habían sufrido la infección enterohemorrágica que provoca la E.coli.

Según el Ministerio de Sanidad del estado federado de Renania del Norte-Westfalia, “es la primera vez que puede identificarse una cadena casual” entre el brote epidémico y los vegetales. Sin embargo, autoridades de la cartera de Consumo reconocieron que el hecho de haber encontrado las muestras en un tacho de basura arroja cierta “incertidumbre” sobre las conclusiones de la investigación. El paquete podría haberse contaminado en la casa familiar o en el mismo cesto.

El equipo de científicos a cargo de las pesquisas cree que los alimentos infectados ya podrían haber salido de circulación. A pesar de eso, Andreas Hensel, presidente del Instituto Federal de Evaluación de Riesgo (BFR), insistió en que no es recomendable comer brotes vegetales germinados crudos en Alemania hasta que se aclare la situación.

Las sospechas sobre la granja de Bienenbüttel se despertaron porque el registro comercial de la empresa propietaria muestra que sus productos se vendieron en las zonas donde más infecciones se registraron. Sin embargo, la evidencia recogida directamente en la plantación no dio en ningún caso positivo. Los nuevos estudios epidemiológicos por asociación que se conocieron ayer son la primera prueba científica suficiente para culpar a los brotes de soja.

El descubrimiento confirma que las autoridades sanitarias alemanas habían alzado sin fundamentos el dedo acusador contra pepinos procedentes de España. La canciller Angela Merkel salió en defensa de la gestión de la crisis sanitaria de su administración. Aunque el gobierno tardó varias semanas en identificar el origen de la cepa, Merkel sostuvo que hubo una “buena coordinación” entre las autoridades competentes. La oposición, en cambio, criticó con dureza la “caótica gestión” de las instituciones federales y locales.

El gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero “sigue valorando” si presentará “acciones legales contra las autoridades” de Hamburgo, para que reparen el daño ocasionado a los agricultores españoles

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