La nueva modalidad se traduce en que los distintos servicios dejarán de tener sus espacios propios según la especialidad médica. De aquí en más, los sectores estarán divididos de acuerdo con la complejidad que requiera la atención.
La modalidad consiste en modificar la dinámica de las internaciones, que ya no estarán relacionadas con la especialidad médica, sino con la complejidad, apoyándose en equipos multidisciplinarios.
Esta nueva manera de trabajar involucrará a la mitad de las 300 camas con que cuenta el hospital, teniendo en cuenta que no incluirá las áreas de partos, recién nacidos, pediatría ni salud mental.
Según se comentó, el sistema funciona en varios países del mundo con muy buenos resultados, no sólo para quienes deben acudir a clínicas y hospitales, sino para los propios profesionales, que deberán adecuar su tradicional labor cotidiana.
El director asociado del Hospital Penna y especialista en Infectología y Terapia Intensiva, doctor Carlos Fuentes, dijo tener gran expectativa en la concreción de esta idea.
"Si bien demoró años en cristalizarse, está en marcha y traerá grandes beneficios porque se generará un trabajo médico conjunto que abordará al paciente integralmente, en toda su complejidad", subrayó.
"Ese es el eje, aunque debe contar con sostén económico, adecuación de recursos, instalaciones y personal", agregó.
"Es decir, los pacientes que necesitan un mayor cuidado permanecerán en su área, apropiada para esa situación y con los recursos necesarios", completó.
De esta manera, debieron adecuarse sectores, ya que cada área estará provista de aparatología de acuerdo con su complejidad, como bocas de oxígeno y de aspiración.
Personas con distintas patologías, aunque idéntica complejidad, pueden convivir perfectamente en una misma sala, aclaró el profesional.
Expresó que cambió el concepto de aislamiento y que la conexión, incluso, es posible, de ser necesaria, a partir de medidas de barrera, que se llevan a cabo en varias partes del mundo.
"Salvo en situaciones muy específicas, puede existir conexión sin problemas. Venimos de una tradición con características muy arraigadas, pero en las instituciones modernas la internación es indiferenciada. No hay impedimentos", sostuvo.
En términos prácticos, Fuentes enumeró los cuatro niveles que funcionarán, de aquí en más, en reemplazo de las clásicas salas donde los pacientes permanecen de acuerdo con cada especialidad:
* Terapia intensiva.
* Cuidados especiales.
* Cuidados intermedios.
* Hospital de día.
En cuanto a terapia intensiva, seguirá funcionando como tal, aunque las plazas aumentarán. Es decir, se pasará a contar con 20 camas, frente a las 14 anteriores, formadas por seis de terapia propiamente dicha y ocho unidades coronarias.
Esta ampliación constituía un gran requerimiento, teniendo en cuenta que el Penna es el único hospital público de alta complejidad en el ámbito de toda la región.
Respecto del sector de cuidados especiales, pasó a contar con 38 camas; es decir, 28 más de las que poseía, mientras que en cuidados intermedios se emplazan 35 camas dotadas con la aparatología que requiere esa complejidad.
Finalmente, el hospital de día, con capacidad para 40 enfermos, resolverá la situación de los ambulatorios o de quienes requieren internaciones breves.
También optimizará la atención de quienes llegan de la zona.
"De esta manera se cierra, en menos de 24 horas el ciclo de consultas y exámenes médicos", dijo Fuentes.
"Será cuestión de adaptarse"
--Dr. Fuentes, ¿esta iniciativa es de avanzada?
--No, si se tiene en cuenta el tiempo que demoró en ponerse en práctica, aunque lo es en cuanto a la visión de integrar equipos de trabajo. Será muy positivo el hecho de que una persona internada reciba una atención integral. Hay que pensar que hay muchísimos pacientes que, si bien ingresan por un traumatismo, también son diabéticos, cardíacos o padecen problemas respiratorios.
--¿Hubo necesidad de incorporar recursos humanos?
--En los próximos días se nombrarán coordinadores, aunque no habrá grandes modificaciones referidas al personal ni a la cantidad de camas. Sí, en cambio, se optimizaron y agrandaron espacios, con una inversión de 450 mil pesos.
--¿Estos cambios serán fáciles de implementar?
--No tanto para la tarea cotidiana de los profesionales, que ahora tendrán pacientes distribuidos en diferentes sectores y no en un área específica. Será cuestión de adaptarse pero, insisto, habrá un mayor aprovechamiento de camas, que pertenecerán al sistema de cuidados progresivos y no de un área específica.
--¿Qué ventajas tendrá el hecho de contar con un hospital de día?
--Beneficiará al que ingresa para un diagnóstico y requiere exámenes rápidos o una mirada general, sobre todo a pacientes de la región que deben resolver en un día su situación. El Hospital Garrahan tiene un sistema similar. No implicará aumentar el personal, pero sí cambiar la organización; es decir, guardar turnos en casi todas las especialidades para que no deban volver o, en tal caso, que lo hagan directamente para la intervención.
--¿Cómo fueron los pasos previos a implementar finalmente esta idea?
--Hubo numerosas reuniones, en las que incluso se discutió bastante. No todos los médicos estuvieron de acuerdo, pero creemos que en poco tiempo todos podremos habituarnos.
--¿Cuál fue el paso siguiente?
--Comenzar con algunos cambios edilicios, como trasladar el sector de cuidados intermedios donde antes funcionaba salud mental. Esto implicó dotar a las habitaciones de equipos de aspiración central y oxígeno. Esta última cuestión no es menor, ya que, de aquí en más, no se deberán transportar tubos de oxígeno, que tantos inconvenientes y accidentes provocaba. Además, el paciente que necesite lo tendrá a su alcance en forma inmediata. Más adelante incorporaremos monitores en las camas.
--¿Qué otro aspecto se pretende lograr con esta iniciativa?
--Simplemente, seguir fortaleciendo la idea de complejidad regional de este hospital.
Se suma aparatología
Para apoyar estas innovaciones dentro del establecimiento, en las próximas horas quedará instalado un angiógrafo --aparato de rayos X que permite obtener imágenes en tiempo real de lo que sucede en el sistema vascular-- en una sala que está siendo adaptada para este tipo de aparatología.
Será único, a nivel público, en toda la región y fue aportado por el ministerio de Salud provincial.
"La misma empresa que la colocará se está encargando de adaptar el lugar, que debe contar con características especiales. La obra será fiscalizada antes de que el servicio comience a trabajar", expresó el cardiólogo Ricardo Borelli, quien aseguró que esta herramienta mejorará el tipo de prestación del hospital.
Indicó que en la actualidad el angiógrafo debe contratarse, cuando se lo requiere, en el sector privado.
"Una parte de la sala será destinada al propio aparato pero, a su vez, tendrá compartimentos para los equipos de controles y el apoyo", sostuvo.
Agregó que se trata de un espacio físico generoso, remodelado con durlock.
"Estamos muy contentos de contar con esta terapia endovascular. En los últimos tiempos la imagen se desarrolló muchísimo y estos estudios serán, ni más ni menos, que una `guía de oro' para determinar diagnósticos", puntualizó.
Contempla dispositivos que permiten colocar catéteres, stends y cuerdas tendientes a reparar vasos sanguíneos y aneurismas sin cirugía.
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