Ayer le retiraron el pasaporte a la femme fatale que ocupa la escena en el escándalo de espías entre Rusia y Estados Unidos. El Ministerio del Interior británico anunció que despojó de su ciudadanía a Anna Chapman y que probablemente se le impida la entrada al país.
Se desconoce su ubicación exacta, pero una fuente de los servicios de seguridad rusos manifestó que están en un alojamiento del SVR. El lugar no tiene acceso a Internet ni señal para celulares. Los espías pueden recibir visitas de familiares, pero no pueden abandonar la unidad.
Según explicó la publicación rusa, especialistas están trabajando actualmente con los agentes. Están intentando averiguar cuál de los espías reveló su identidad y bajo qué circunstancias. Para obtener todos los detalles, están practicando interrogatorios y varias pruebas, inclusive un detector de mentiras. Si se comprueba que cometieron serias fallas, los espías podrían ser despedidos. En una extraña coincidencia, se conoció ayer que uno de los agentes habría despertado las sospechas de la nieta del líder soviético Nikita Kruschev. Nina Kruschev había oficiado de consejera del hombre que había ido con el alias de Richard Murphy a la Nueva Escuela de Nueva York, donde ella enseña cultura y medios. “Tenía acento ruso y una increíblemente infeliz personalidad rusa”, describió. “Supe que no era estadounidense. Me di cuenta de que era muy raro, pero no me atreví a preguntarle. Tenía miedo de involucrarme por azar en algún drama ruso.”
Funcionarios estadounidenses informaron que otro ciudadano ruso había sido detenido por este caso. El hombre de 23 años, de quien no se difundió su identidad, entró el pasado octubre a los Estados Unidos y desde entonces le vienen siguiendo la pista. Se esperaba que fuera deportado anoche a Rusia.
El hermano de Igor Sutyagin, uno de los prisioneros liberados por el Kremlin en el intercambio, contó que su hermano se está hospedando en un hotel cercano a Londres. Dmitry Sutyagin dijo que Igor estaba en buenas condiciones mentales y que se había entrevistado con funcionarios británicos. Según el hermano, el científico no sabe aún si quedarse en Inglaterra o trasladarse a otro lugar para trabajar.
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