"Es peligroso introducir especies exóticas"

"En La Pampa no tenemos registros de tortugas de agua", comentó ayer la directora de Recursos Naturales, Marisa Urioste, en referencia al ejemplar que unos pescadores encontraron en la laguna Don Tomás. Para la funcionaria, la tortuga debe haber sido dejada allí por alguien que la tenía como mascota.
"Las tortugas que hay en La Pampa son todas terrestres", explicó la directora de Recursos Naturales al ser consultada por el insólito hallazgo. "Seguramente se trata de alguien que la tenía en su casa, y como estas tortugas crecen mucho, no supo qué hacer con ella y la largó en la laguna".

La directora señaló que si se trata de un único ejemplar, no hay riesgo de que produzca algún problema ecológico. Pero, si hubiera más ejemplares, podría generar alguna situación no prevista. "Habría que determinar a qué especie pertenece y cuál es su alimentación. Algunas de las especies acuáticas son carnívoras", recordó Urioste.

Por ello, la funcionaria reiteró la vieja prédica de tomar todas las precauciones, e incluso informar de esto a los organismos estatales, antes de liberar ejemplares que pertenecen a especies que no son naturales de nuestra zona. "Hay que tener mucho cuidados con introducir exóticas porque no sabemos qué puede pasar", indicó.

Un técnico del gobierno comentó que las tortugas acuáticas crecen mucho más rápido que las de tierra. Muchas personas las compras de pequeñas porque les resultan simpáticas y llamativas, pero al poco tiempo se encuentran con un ejemplar que ya no es simpático ni llamativo. Otras especies acuáticas, acotó, suelen tener un comportamiento muy agresivo hacia su entorno.

Antecedente.

En el año 2009, aparecieron en la laguna Don Tomás unas tortugas de pequeño tamaño y vivos colores. Cuando trascendió la noticia, un hombre se comunicó telefónicamente con Radio Noticias y, sin darse a conocer, dijo que él las había traído desde Pehuajó.

A diferencia de la hallada el miércoles, los 15 ejemplares que esa persona lanzó en la laguna eran -en ese momento- tan pequeños que cabían en la palma de una mano. Sus vivos colores recordaban a los de algunas serpientes y se alimentaban de mojarritas que los niños les traían desde la laguna. El vecino que dijo traerlas -y que nunca se dio a conocer- aseguró que eran "tortugas de agua, chiquititas y que no hacen nada".

En aquel momento, Urioste advirtió de los riesgos conlleva introducir animales en nuestro territorio sin tomar ninguna prevención sobre los efectos que pueden producir en el ambiente. Ayer volvió a insistir en su prédica.

Comentá la nota