El ambiente seco y el efecto del viento norte, hace que el índice de peligrosidad de incendios sea extremo.
El aporte de humedad que hubo en las últimas semanas, a través de las lluvias y lloviznas sectorizadas evitaron que las llamas se propaguen rápidamente. Además la colaboración de las personas, que llaman ante algún incendio, permiten el rápido accionar de los brigadistas, evitando que los focos ígneos consuman más.
Hasta el momento la temporada de incendios forestales dejó un saldo de 800 hectáreas calcinadas, principalmente compuestas por pastizales, en tanto que se han atendido 190 incendios de distintas consideraciones. Aunque el más grande ocurrió en las alturas de localidades de Guerrero y Reyes con 200 hectáreas incineradas, en el mes de julio.
Si bien en los últimos días habría disminuido la intensidad y la cantidad de incendios forestales, según explicó el coordinador provincial del Plan Manejo del Fuego, Ezequiel Morales, en promedio -desde la repartición que dirige- se atienden entre dos y tres incendios diarios, todos de pequeñas dimensiones, y “siempre causados por lo mismo: el hombre”, reveló.
Por más que se traten de incendios de pequeñas dimensiones “afortunadamente estamos llegando a tiempo”, tal como sucedió en la zona de Los Avalos donde se había incendiado un terreno grande, “pero recibimos el aviso de un vecino que nos llamó rápidamente”. Aunque la gran mayoría de los incendios son producidos por las personas, por estos días, a diferencia de años anteriores, la gente está llamando a Bomberos, quienes pasan el mensaje a Manejo del Fuego y a partir de allí “se puede actuar con mayor velocidad”, dijo.
“Esto antes no pasaba mucho, era una costumbre ver humo en todos lados, sólo recibíamos llamados de los dueños de las fincas y no de los transeúntes, pero ahora mucha gente está denunciando, lo que nos permite trabajar con rapidez”, consideró Morales.
Cabe destacar que en la zona del Ramal jujeño por el momento los incendios en esa región de la provincia han sido “todos chicos” y que tampoco lograron expandirse gracias a la colaboración de Parques Nacionales y de la empresa Ledesma, con quienes la Coordinación Provincial trabaja de manera conjunta.
Las rutas, una problemática
Es común observar los incendios sobre las banquinas, a la vera de las diferentes rutas jujeñas. Es que, según comentó Ezequiel Morales de Manejo del Fuego, allí algunas personas sueles realizar podas y luego proceden a quemarlas, y por diversas circunstancias, como puede ser el viento o el intenso calor terminan saliéndose de “control”.
Allí el incendio no solamente corre el riesgo de propagarse y terminar afectando grandes dimensiones de terreno, sino que también, debido a las columnas de humo que de allí se desprenden ponen en peligro la vida de los conductores. (Ignacio Igarzabal)

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