La estructura de la escalera que une los monoblocs 7 y 8 presenta un deterioro considerable y hay riesgo de que pedazos de loza se desprendan. En la tercer planta el piso está levantado. En el lugar viven doce familias, todas con menores de edad.
La alarma comenzó luego de que los vecinos y la policía notaran que una columna comenzaba a ladearse. El oficial Torrontegui, de Bomberos de la Policía, realizó esta mañana una inspección ocular en el edificio junto a la arquitecta María Pía Palio. Luego, en diálogo con El Diario, comentó que “todos los departamentos corren peligro” ya que un pedazo de loza perteneciente a las escalera podría caer en cualquier momento.
La causa se halla en el notable deterioro que la estructura metálica que une los monoblocs. En la tercer planta, por ejemplo, el piso está levantado, y al caminar se percibe una notable vibración. Además, según Torrontegui, “hay una columna y una viga metálica que han cedido”.
El oficial comentó que los vecinos, que vienen con el problema desde larga data, han apuntalado las escaleras con distintos objetos, pero que es algo “que no es seguro”. “Todos los caños y estructura a la vista presentan signos de corrosión y podredumbre”, motivo por el cual pueden colapsar en cualquier momento.
En el relevamiento que hizo Torrontegui, pudo constatar que en los edificios viven doce familias, y que algunas tienen entre 7 y 9 chicos en el hogar. Luego de la advertencia sobre el posible derrumbe, 75 personas fueron evacuadas del edificio, 26 de las cuales fueron trasladadas al predio del Gada 161 y el resto a casas de familiares y conocidos.
De las 26 que están en el predio militar, 16 son niños y 10 son mayores de edad. Allí fueron asistidos por grupos de contención psicológica. También estuvo la comisión de deportes de la Municipalidad para entretener con juegos y actividades a los chicos.
Hace algunos momentos, un colectivo de Transpuntano llegó al para trasladarlos a las casas de sus familiares.
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