Ayer al mediodía las estaciones quedaron sin stock. Hay incertidumbre sobre cuándo se regularizará la plaza. En algunos surtidores de bandera blanca se vendía la súper más cara que las premium, que llegaron a $6,51 el litro.
Lo preocupante de la situación es que a los turistas que llegaron hasta la ciudad capital para disfrutar el fin de semana largo nadie puede asegurarles el regreso sin ningún contratiempo, si no tuvieron la previsión de llenar el tanque.
Ayer al mediodía las estaciones de servicio quedaron sin combustibles, de acuerdo al relevamiento realizado por El Tribuno. Empeoraba el cuadro la incertidumbre sobre cuándo llegarían los camiones que abastecen a los surtidores de la ciudad.
Todas las YPF, que son el termómetro de la disponibilidad hidrocarburífera, quedaron “secas” y ningún jefe de playa sabía a ciencia cierta si en las próximas horas se regularizaría la plaza, ya que algunos esperaban el camión cisterna para ayer a primera hora y no había llegado.
Los conductores, entonces, tuvieron que comenzar a buscar los surtidores que no tenían la bandera azul y blancas.
Rápidos y criollos
Hasta ayer a la tarde no había demasiados problemas en las estaciones Refinor, que contaban con un buen stock en toda la gama de combustibles.
Sin embargo, su capacidad no es suficiente para contener la enorme cantidad de automóviles que circulan en esta ciudad.
En las estaciones de servicio Shell ya no quedaba nada de súper y hasta ayer a la tarde sólo vendían la premium a $6,519 el litro y el premium diesel que llegó a los $ 5,959 por litro.
La situación, a la que se calificó de desesperante, agobiaba a los dueños de las playas porque no sabían cuándo podrían reabastecerse.
También hay que destacar la viveza de algunas estaciones de bandera blanca, que en la zona sur de la ciudad llegaron a vender la súper $6,90 el litro, un robo a cara descubierta que ocurre debido a las enclenques condiciones que brinda el mercado de combustibles.
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