Chávez y Correa amenazaron con boicotear un encuentro en Cartagena si la isla no participa
WASHINGTON.- Cuando faltan ocho semanas para su inauguración, la Cumbre de las Américas de Cartagena corre riesgo de naufragio ante la intención del presidente venezolano, Hugo Chávez, de boicotearla "si no se permite que Cuba participe".
La embestida ya generó roces con la diplomacia norteamericana, que resiste toda modificación en el mecanismo del encuentro, al que está previsto que asista el presidente Barack Obama.
"Cuba no cumple con los requisitos" democráticos para participar en ese tipo de encuentros, sostuvo el Departamento de Estado a través de uno de sus voceros.
La cartera de Hillary Clinton se vio forzada a reaccionar ante la ofensiva en favor de Cuba que lanzaron los países del denominado ALBA, con Chávez a la cabeza.
Lo hizo en el mismo momento en que un comunicado de la Casa Blanca daba cuenta de la "intención" de Obama de participar en ese encuentro regional, previsto para el 9 de abril en Cartagena de Indias, Colombia.
Hace tres años, en la Cumbre de las Américas realizada en la isla de Trinidad, Chávez procuró por todos los medios congraciarse con Obama y exponerse a su lado.
Aquellos días quedaron atrás hace tiempo: Chávez se convirtió en uno de los dolores de cabeza de Washington, algo que el presidente venezolano explota cada vez que puede, y ésta es una de esas oportunidades.
"Lo que propongo es que si Cuba no es invitada a la Cumbre de las Américas, ningún país del ALBA asista", expresó el presidente de Ecuador, Rafael Correa, el sábado pasado al ser recibido por Chávez en Caracas y en referencia al bloque que, en los hechos, impulsa el líder bolivariano.
La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) está integrada por Venezuela, Ecuador, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Antigua y Barbuda, Dominica y San Vicente y las Granadinas.
Cuba ha sido el gran ausente del programa de Cumbres de las Américas, por estar "suspendida" su pertenencia a la Organización de los Estados Americanos (OEA). Pero hace tres años se insinuó que eso iba a cambiar ante el consenso de la mayoría de los países para que se incorpore al mecanismo, aunque, técnicamente, las cosas no se modificaron.
"Quiero aclarar que Cuba no ha solicitado su normalización en la OEA", aclaró ayer el titular del organismo, José Miguel de Insulza.
"Por asamblea, lo que se estableció fue que la participación de Cuba" en el organismo debería ser "el resultado de un proceso de diálogo iniciado a solicitud del gobierno de La Habana y de conformidad con las prácticas, los propósitos y los principios de la OEA". Hasta ahora, "esa solicitud no se ha producido", subrayó, a través de un comunicado.
La canciller de Colombia, María Angela Holguín, dijo ayer que aprovechará su viaje a La Habana para hablar con el gobierno cubano sobre su participación o no en la Cumbre de las Américas.
Holguín señaló que este tipo de proceso multilateral no siempre es fácil y que la asistencia o no de Cuba a la cumbre no depende de Colombia. "Queremos que todos estemos de acuerdo. No queremos imposiciones, no queremos que unos quieran y otros no", añadió.
Washington, mientras tanto, sostiene que el régimen de Cuba no ha completado los pasos para un proceso de democracia y respeto a los derechos humanos y que, por lo tanto, no debe ser incluida.
Los miembros del ALBA, sin embargo, agudizan su ofensiva y amenazan con hacer naufragar el encuentro. Anoche aún no estaba clara la posición que mantendría la diplomacia argentina en el nuevo escenario..




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