Se pelearon por la presidencia del centro vecinal

Se pelearon por la presidencia del centro vecinal
Se había llamado a asamblea para escoger a los tres integrantes de la nueva comisión del comedor comunitario.
El coordinador de Programas Sociales , Alvaro Anaquín, reconoció que hubo tensión cuando se suspendió la asamblea.

Encuestadores de la Cooperadora censarán a las familias para ver cuántos niños asisten al comedor.

Una asamblea convocada para elegir a la nueva comisión que conducirá el próximo año el comedor comunitario del barrio Juan Calchaqui terminó en incidentes. Dos vecinas que pertenecen a grupos antagónicos se enfrentaron a manotazos al enterarse de que se suspendía la votación por desajustes en los padrones. Intervino personal policial para calmar los ánimos.

Funcionarios de la Cooperadora Asistencial se presentaron para certificar que las elecciones se desarrollaran con normalidad, pero la actividad no pudo efectuarse porque no coincidían los padrones del organismo con los votantes que habían asistido. Figuraban muchos más padres de niños que supuestamente almuerzan en el comedor de los que estaban registrados.

Este comedor fue noticia esta semana porque está cerrado desde el 1 de este mes debido a que la encargada actual, Silvana Guerra, aduce carecer de fondos suficientes para seguir proporcionando alimentos a los niños. Esta situación provocó que un grupo de madres -encabezadas por Mercedes Cornejo- iniciaran una olla popular con donaciones de la comunidad.

Estos dos sectores -uno representa a la administración actual y otro comulga con una gestión anterior- cruzaron entre sí denuncias por malversación y mal manejo de fondos de la Cooperadora Asistencial.

Las explicaciones

Silvana Guerra, acusada por Mercedes Cornejo y Cecilia Peralta de haber malgastado el dinero destinado al comedor -$7.200 mensuales-, aseguró que ella hizo bien las rendiciones de cuentas y que el problema mayor lo constituye la inflación creciente. “Le debo a la verdulera y me hago cargo. Me dan $7.200 hace dos años, pero la bolsa de papa salía $18 y ahora $130; el azúcar de 85 a $100 y ahora $225... Voy a la Cooperadora y les digo: "Miren, no me alcanza la plata que me mandan'”, explica.

Pero otro inconveniente insalvable es que la Cooperadora Asistencial destina a cada comedor comunitario $2,40 por día y por niño menor de seis años que asiste, cuando la realidad indica que concurren muchas otras personas que no reúnen este requisito a pedir una ración diaria de alimentos. “A una familia que tiene seis hijos no les puedo dar de comer a tres y a tres no por la edad”, afirmó.

Comentá la nota