En Neuquén nacieron 140 prematuros de alto riesgo -menores de 1.500 gramos- durante 2011. Representan el 40 por ciento de las muertes infantiles en niños menores de un año en la provincia.
En la provincia de Neuquén, el año pasado se registraron 140 prematuros de alto riesgo (menos de 1.500 gramos de peso), un 1,2 por ciento de un total de 11.408 nacimientos. En tanto, fueron 714 los prematuros que pesaron menos de 2.500 gramos, un 6,2 por ciento del total. En el país, en el año 2010 nacieron 756.176 niños, de los cuales 60.494 fueron prematuros (7.966 pesaron menos de 1.500 gramos).
Un bebé que nace de forma prematura con un peso menor a los 1.500 gramos es un niño de alto riesgo que debe nacer en una maternidad segura y que, cuando sale del hospital, debe acceder a programas especiales de seguimiento, advierte Unicef.
Según las estadísticas del año pasado en Neuquén, el 90 por ciento de quienes pesan entre 1.000 y 1.500 gramos consiguen sobrevivir. Sin embargo, el porcentaje no supera el 40 por ciento en el caso de los bebés que pesan entre 500 y 1.000 gramos al nacer. A nivel nacional, el 66 por ciento de los prematuros de alto riesgo sobrevive, aunque 4 de cada 10 sufren algún tipo de secuela.
Los prematuros de menos de 1.500 gramos de peso representan el 40 por ciento de las muertes infantiles en niños menores de un año en la provincia. En el país, la prematurez es también la principal causa de mortalidad infantil y, además, la primera causa de discapacidades severas.
Según los datos que maneja la Dirección de Estadística de la Subsecretaría de Salud de la Provincia, el sector privado y el sector público de Neuquén se reparten de manera equitativa (359 y 350 respectivamente) los partos realizados en 2011. En el caso de los niños de alto riesgo, 76 nacieron en el público y 62 en el privado.
En Neuquén, la atención de los prematuros de alto riesgo está centralizada en el hospital Castro Rendón en el caso del sector público. En este contexto, cuando se detecta un embarazo de menos de 35 semanas con complicaciones, debe ser derivado en la panza de su madre para que el parto se produzca en la ciudad. Así, el año pasado 123 de los 140 bebés prematuros de alto riesgo nacieron en la capital. En tanto, Centenario (1), Plottier (1), Senillosa (1), Rincón de los Sauces (1), Zapala (4) y San Martín de los Andes (2), recibieron los casos restantes que no alcanzaron a ser derivados a la ciudad.
Secuelas
Según indicaron desde Unicef, en los países de altos ingresos económicos como Estados Unidos y Canadá sólo algunos niños prematuros, sobre todo los que nacen con edades gestacionales extremas, evolucionan con secuelas graves. La mayoría, en cambio, tiene una evolución favorable de su salud y calidad de vida a largo plazo.
También se indicó que en Argentina la sobrevivida es muy diferente dependiendo de la edad gestionacional y el peso con el que nace. “En los últimos 10 años se ha logrado mejorar la sobrevida en el grupo de los recién nacidos con un peso entre 1.501 y 2.500 gramos, a niveles similares a los de los países desarrollados. Esto es, sobrevive el 98 por ciento de los que pesan entre 2.000 y 2.500 gramos y el 93 de los que pesan entre 1.501 y 1.999 gramos”, se informó desde Unicef.
Sin embargo, en el país sólo sobrevivie el 66 por ciento de los prematuros que pesan al nacer menos de 1.500 gramos. “La falta de información y estadísticas a nivel nacional sobre secuelas y discapacidades no nos permite conocer con precisión la cantidad de niños y niñas afectadas”, explicaron. Pese a eso, desde Unicef estiman que el nacimiento prematuro es la principal causa de mortalidad infantil y también la primera causa de discapacidades severas como parálisis cerebral, ceguera e hipoacusia de la infancia.
Análisis
Cristina Garibaldi es coordinadora del Programa de Análisis de Muertes Materno infantiles (Pammei) y Marcela Pose es directora del departamento de Salud Materno infantil y del Adolescente. Ambas analizaron la situación de los prematuros y destacaron los avances que se realizaron con respecto a los últimos diez años.
“Diez años atrás mirabas al sector privado y te encontrabas con que la muerte de recién nacidos era el doble que el sector público. Era difícil de entender por qué se supone que eran mujeres con teóricamente una mejor calidad de vida. Sin embargo, era porque la atención en estos casos para los bebés de alto riesgo debe ser en un lugar donde se lo puede atender adecuadamente”, indicó Garibaldi.
“Cambió mucho la situación porque la iniciativa de Unicef de la Semana del Prematuro desde hace tres años logró ponerlo en la agenda pública. Hoy, la comunidad está más al tanto de la situación y puede reclamar por estos derechos”, dijo Pose. Y agregó: “Se logró que el prematuro sea reconocido como un ser completo, con todos sus derechos. Antes no pasaba. Era como un ser incompleto y la mayoría quedaba con secuelas”.
Unicef creó un decálogo de derechos de los bebés prematuros. Para Pose y Garibaldi, aún debe trabajarse en algunos puntos en la provincia, especialmente en el derecho a ser alimentado con leche materna. “Hay que reforzar esto en el sector privado que, a veces, es complicado. Lo tenemos que trabajar”, aseguró Garibaldi. Pose confió en que la aprobación de la ley de banco de leche permite contar con su utilización en los próximos años.
Familia
Las especialistas no sólo enfocaron en el aspecto médico de la situación de prematurez sino que también hicieron hincapié en la cuestión psicológica que genera para una familia la llegada muy anticipada de un hijo. “La familia automáticamente hace el duelo, piensa que se va a morir y trata de no relacionarse demasiado con el bebé. Después sobrevivien y a los tres meses le entregan un hijo a alguien que lo había desconocido. Es que la familia no había hecho ese apego y es una de las cosas que Unicef fomenta muy activamente. Esto es la relación de la familia con el bebé mientras está internado para que sea parte del hogar como un hijo más”, indicó Garibaldi. “No es lo mismo un chico a término que otro de 32 semanas, que no se espera, y la familia debe adaptarse a la nueva situación, con más visitas a los médicos, especialistas. Por eso es importante el vínculo de la familia con el profesional”, agregó Pose.
Comentá la nota