La pelea con Hugo Moyano por la cuestión de la recolección de la basura, pone la atención sobre la situación general de Quilmes; y eso, es una fuerte amenaza para la lógica de Gutiérrez.
Con semejante llamador, la disputa por Quilmes no se hará esperar. Gutiérrez ha destinado toda la recaudación local y la mitad de lo que llega de Provincia al pago de sueldos. El resto del dinero de libre disponibilidad se lo llevan servicios de muy escasa comprobación, contratados directamente a empresas privadas.
- De ahí que funcionarios, dirigentes de distintos sectores, así como medios de prensa provinciales y nacionales, encuentran razones de actualidad para repasar la situación general del Distrito.
- Fuera de Quilmes sorprende la respuesta de Gutiérrez en materia de construcción de viviendas y desarrollo urbano; o el sacudón social de diciembre de 2010, con sus 13 tomas de tierras.
- Mientras, buscan explicar la atención que consigue el sacudón que viene representando el reclamo por seguridad actualmente presente en los barrios y en las calles del Distrito.
- Les intriga los persistentes reclamos vecinales ante el desastre que provocó la tormenta del mes del 4 de abril último a un gobierno explicado como militante en los barrios.
- También, los reflejos que exhibe el Jefe Comunal ante el colapso del sistema de recolección por medio de contenedores en sus manos, que transcurre desde hace semanas, y afecta a todo el Distrito en materia de Higiene Urbana.
Un tema que crece pero que aún no se hizo \"sacudón\", es el reclamo por el estado general de las calles.
LA INDICIPLINA COMO POLÍTICA
Con el tema Moyano como locomotora, los cuatro sacudones que citamos es lo que impresiona. El jamón del sándwich termina siendo \"la indisciplina\".
En un alarde de solvencia tras lograr su reelección, Gutiérrez decidió confirmar a todo su elenco de gobierno. Sostenido en una fuerte autosuficiencia ideológica, la medida dejó de lado todo criterio de premios y castigos, y aún la oportunidad de atender el reclamo vecinal, claramente expresado en las urnas.
Esa indisciplina mostrada como \"naif\" e idealista se presenta en las formas de Gutiérrez al moverse en público, el opinar y actuar sobre los negocios, las oportunidades y potencialidades de la ciudad. Por el mero transcurso del tiempo, ese desapego se termina extendiendo al resto del gobierno y perjudica a los vecinos.
Lo cierto es que en la ciudad que Gutiérrez sueña para Quilmes, imperan un inocultable siga, siga, junto a listas negras. Como esperando que no \"vuele una mosca\".
Siga, siga y silencio juntos, en una democracia. De ahí que decimos que cuando se enciende la luz, Gutiérrez y su gestión, no se muestran cómodos.
UN REPASO PARA ENTENDER
Gutiérrez es un dirigente gremial metalúrgico, que acaba de renovar su cargo con reelección indefinida, frente a la seccional Quilmes en elecciones libres. El dato de color llega cuando de 6096 obreros en condiciones de votar, se anuncia que 6024 votaron a su lista única.
La lógica que rodea a Gutiérrez, tiene como condimento central la lógica del \"dirigente indiscutido\", del dirigente conductor, del comandante, que vive en el silencio y aparece en público sólo en momentos muy medidos y analizados. No hay preguntas.
Quien busque trasladar ese cuadro -propio de una buena parte del movimiento obrero argentino- a un cargo electivo de una democracia, se encontrará con el desafío de moldear mucho la realidad, porque las condiciones generales no son las mismas.

Comentá la nota