El mandatario provincial los convocó a una reunión para el sábado ante algunos pedidos de mayor participación.
Por eso el mandatario los convocó a una cumbre para este sábado al mediodía en la que planea hacer una evaluación de los primeros 90 días de la gestión y fijar pautas en el vínculo con los jefes comunales. Anoche, un grupo de ellos se juntó en medio de acusaciones cruzadas.
La invitación fue hecha el lunes pasado a los 12 jefes comunales que tiene el peronismo y aunque el encuentro tiene fecha y horario (el sábado al mediodía), el lugar es a confirmar (probablemente sea en Vistalba).
Pérez tomó la determinación el domingo, luego de que se enterara de que los intendentes del PJ aprovecharon los festejos vendimiales para planear un reclamo conjunto a él, que incluye cumplimiento en la realización de obras municipales comprometidas, dinero de la coparticipación y el urgente debate sobre el futuro de la megaminería en la provincia.
Pero tomó más forma en las últimas horas porque algunos de los jefes comunales salieron a pedir públicamente "debatir" temas con el Gobernador (como el intendente de Las Heras, Rubén Miranda quien impulsa la minería). Por eso, desde el Ejecutivo planearon una reunión en la que los caciques puedan hablar cara a cara con Pérez sin tener que recurrir a los medios de comunicación, una situación que ha molestado al mandatario.
El Gobernador apunta a dejar en claro que pretende continuar con su forma de construir poder en la que concentra en él las decisiones de gestión, pero que está dispuesto a retomar la mesa de intendentes que había impulsado hace casi tres meses, cuando asumió.
En Casa de Gobierno creen que los intendentes se han sublevado porque los desconcierta la manera inconsulta de actuar que tiene Pérez. Pero, a la vez, advierten que lo que más desespera a los jefes comunales es que, a diferencia del gobierno de Celso Jaque, ya no pueden ir de manera personal a la Casa Rosada para solicitar fondos por la "sintonía fina" que ha pedido la presidenta Cristina Fernández de Kirchner que, en otras palabras, implica escasez de dinero para mandar a los intendentes que antes lo solicitaban de manera individual.
Por lo tanto, dependen de las gestiones que haga el Gobernador, aunque la situación financiera nacional hace que tampoco a él le vaya a resultar fácil.
La mesa rota
La idea de armar una mesa de intendentes salió como alternativa a la iniciativa de Miranda y del actual presidente del PJ, Alejandro Abraham (intendente de Guaymallén) de fundar una línea interna. Sin embargo, ese esquema ha ido sufriendo fracturas en las últimas horas.
Es que la necesidad de imponer el tema de la minería que planteó Miranda y la oposición a ese asunto que manifestaron, en sintonía con el reclamo de sus departamentos, Martín Aveiro (Tunuyán) y Joaquín Rodríguez (Tupungato) generaron los primeros tironeos.
Pero además, el intendente de San Rafael, Emir Félix, advirtió ayer a Los Andes sentirse "afuera de toda mesa que condicione al Gobernador", mostrando las fricciones del grupo. El jefe comunal aclaró : "No soy parte de ninguna mesa que promueve la minería ni que le pone condiciones a Pérez".
Anoche, estaba prevista la realización de una nueva reunión de intendentes en Maipú. Acudirían los azules Jorge Giménez (San Martín), Alejandro Bermejo (Maipú) y los no azules Miranda, Abraham y el lujanino Carlos López Puelles. Los temas serían variados, pero intentarían elaborar un mensaje unificado para llevar el sábado al Gobernador. Algo que parece difícil.





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