Una pelea interna en el PJ demora el tratamiento del proyecto de Potasio

El duhaldista Vicente Russo se enojó porque los jaquistas le sugirieron votarlo sin el despacho de la comisión que él preside. Finalmente, se tratará la semana próxima.
Las diferencias entre los senadores justicialistas en el Senado están a la orden del día. Esto, sumado a la sensibilidad del Ejecutivo, más a flor de piel que nunca esta semana, ante la partida del vicegobernador Cristian Racconto al Peronismo Federal y la consolidación de esta propuesta antikirchnerista en la provincia, hicieron saltar los tapones de varios senadores en la Cámara Alta. En esta oportunidad, el tema que ofició de “fusible” fue la ratificación del convenio entre el Ejecutivo y la empresa Vale, dueña del emprendimiento minero Potasio Río Colorado. EL CONFLICTO. Aunque los legisladores justicialistas Miguel Serralta y Manuel Moreno Serrano –quien, además, es el presidente de bloque– intentaron minimizar el asunto, lo cierto es que el enojo existió y provino de uno de los peronistas que integrará las filas de Eduardo Duhalde: el ex intendente de San Rafael y actual senador Vicente Russo. Este legislador se opone al tratamiento del proyecto sin que este pase por la comisión que preside, Hacienda y Presupuesto (HYP). De las cuatro áreas de trabajo en las que debía debatirse el proyecto –Legislación y Asuntos Constitucionales, Hidrocarburos, Obras y Hacienda– la que Russo preside es la única que no ha recibido aún el convenio para discutirlo y, por lo tanto, no ha podido elaborarse un despacho. Russo manifestó que un proyecto tan importante como este, que implica que ingrese mucho dinero a la provincia –12 millones de dólares como adelanto de regalías– debe ser discutido en HYP. ENOJO. Mientras el oficialismo presionaba desde la Casa de Gobierno para que saliera sí o sí en la sesión de hoy. El enojo de Russo se puso en evidencia en sus declaraciones. “No sé cuál es el apuro que tiene el Ejecutivo, si el tema estuvo un año en Diputados y en el Senado no ha estado ni un mes”, soltó el senador, y agregó: “He recibido muchas ‘sugerencias’ de tratar el tema mañana (por hoy) sin el despacho de Hacienda; no me parece correcto”. Además, el legislador cargó contra sus compañeros de bloque que integran la Comisión de Labor Parlamentaria: la presidenta provisional del Senado, Miriam Gallardo, y el presidente del bloque justicialista en la Cámara Alta, Manuel Moreno Serrano. “Los superpoderes de la Comisión de Labor Parlamentaria quieren tratar el proyecto cuanto antes, querían proponerlo sobre tablas, pero yo no creo que sea correcto. Tenemos que evitar las suspicacias como las de Alejandro Molero”. Con esto, Russo se refirió a las declaraciones del presidente del bloque radical en Diputados, a quien se le pidió una cuestión de privilegio acusado de declarar, en una entrevista, que en la Cámara Alta los legisladores recibieron favores a cambio de votos. MEDIACIÓN. La mediación de algunos legisladores evitó que el conflicto estallara. Serralta, encargado de lograr consenso para obtener la ratificación del convenio de Potasio, aseguró que al proyecto le sobra apoyo de todos los bloques y que esperar una semana más no afectará en nada a su aprobación. Además, aseguró que la postura de Russo es razonable, y le proporcionó apoyo en cuanto a querer debatir la iniciativa en HYP. Por su parte, Moreno Serrano minimizó el conflicto y dijo que desde el lugar que ocupa en la cámara ve con buenos ojos que el convenio cuente con los cuatro despachos. En definitiva, el tratamiento será la semana próxima, y contará con el apoyo en general de los senadores, con excepción de algunos legisladores del Sur, como Walter Sáez (UCR) y Néstor Otero (PJ), relacionados con los ambientalistas de General Alvear. Tampoco acompañará la iniciativa la senadora Alejandra Naman (ARI), quien desde un principio se ha mostrado en contra de declarar de interés provincial un emprendimiento minero cuyas consecuencias ambientales son inciertas.

A favor y en contra

Quienes han decidido apoyar el acuerdo, como el presidente del bloque radical en el Senado, Armando Camerucci, aseguran que no modifica en nada el proyecto en sí. Más bien se elaboró con el fin de proporcionar algunos beneficios extras para la provincia. Entre otros, la recepción adelantada de 12 millones de dólares en concepto de regalías, la reserva para Mendoza de 75 por ciento de los puestos de trabajo que genere el emprendimiento minero, y el “compre mendocino”, una cláusula por la cual la empresa se compromete a adquirir los insumos en la provincia. Los detractores al convenio afirman que nada obliga a la empresa a cumplir lo pautado.

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