La directora general del FMI, Christine Lagarde, impulsa una recapitalización de los bancos europeos, seriamente afectados por la crisis en la Eurozona.
Francia, cuyos bancos son los más afectado por la debacle griega, mantiene diferencias con Alemania sobre cómo encarar esa recapitalización.
Nicolas Sarkozy quiere ayudar a los bancos utilizando el fondo de rescate aprobado oportunamente por los países de la Unión Europea para enfrentar la crisis.
Angela Merkel se opone y considera que ese fondo está destinado a brindar ayuda a los países, no a los bancos. Y sostiene que cada país tiene que hacerse cargo de sus bancos.
Si París no resuelve el tema rápidamente, las calificadoras de riesgo podrían bajarle la nota a sus bancos. Esto encarecería el crédito y terminaría afectando su economía.
En las próximas semanas hay varias reuniones clave programadas, donde el tema seguirá debatiéndose.



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