Dirigentes de diversas corrientes apoyaron las quejas de Viviani por el perfil combativo de Camioneros. Pablo Moyano denunció que el Gobierno quiere a su padre fuera de la CGT
La decisión de Hugo Moyano de profundizar su ofensiva contra el Gobierno terminó por convertirse en un boomerang para el líder camionero y amenaza con acelerar el proceso para su recambio al frente de la conducción de la CGT. A la queja inicial de Omar Viviani por el perfil confrontativo de Moyano hacia la Casa Rosada se sumaron ayer referentes de las principales corrientes internas de la central obrera, que ahondaron en duros reproches por los gestos y amenazas de protestas del camionero y hasta aventuraron con la posibilidad de adelantar a marzo la elección de una nueva jefatura sindical, prevista inicialmente para julio próximo.
Moyano tomó nota del malestar interno que generó la posición de dureza que asumió Camioneros. pero insistió en achacar responsabilidades al Gobierno. Algunos funcionarios, que no dan los nombres (en los medios de comunicación), creo que están trabajando para dividir al sindicalismo, lanzó Pablo Moyano, el hijo del jefe cegetista, al referirse a la situación interna de la entidad. El número dos de Camioneros fue aún más lejos y denunció que en los últimos tiempos su apellido se ha convertido en una mala palabra para el Gobierno.
Pero el tenor de la escalada moyanista contra el Ejecutivo encolumnó a dirigentes de los principales sectores de la central obrera detrás de los cuestionamientos lanzados por Viviani. Desde el denominado grupo de los gordos, el titular de Luz y Fuerza, Oscar Lescano asumió la crítica más furiosa contra el camionero y abiertamente reclamó la urgente convocatoria al congreso cegetista para designar a más tardar en marzo a una nueva conducción de la entidad. Es una barbaridad, una locura esto. Uno puede estar enojado o afectado por la actitud de un funcionario del Gobierno, pero faltarle el respeto como lo hizo este chico. Se le sale la cadena muy seguido con las actitudes que tiene, las cosas que dice, las ofensas, se quejó tras las críticas de Pablo Moyano al ministro de Planificación Federal, Julio De Vido.
También desde el sector de independientes, que integra a dirigentes como Andrés Rodríguez (Upcn), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y Gerardo Martínez (Uocra) reprocharon la actitud del moyanismo y pidieron apostar al diálogo como forma de resolver los conflictos. Nadie renuncia a nada, ni nadie es más duro o más blando, pero la discusión la tenemos que efectuar en el marco de la madurez y el respeto mutuo, afirmó Lingeri a través de un comunicado de prensa en el que, además de reconocer las diferencias existentes sobre la conducción de la central obrera, también le recordó a Moyano que la CGT somos todos.
En paralelo a las críticas públicas por la postura combativa de Camioneros en el marco del conflicto por despidos en una firma contratista de Camuzzi, importantes referentes de la cúpula cegetista mantuvieron ayer diversos contactos para analizar el enfrentamiento entre Moyano y el Gobierno y evaluar sus posibles efectos. La situación es muy difícil, acá no hay retorno posible, opinó un gremialista al tiempo que consideró como muy posible que se acelere el recambio en la conducción sindical.
Esa alternativa será analizada más detenidamente en reuniones informales que los gremios críticos y ex aliados del camionero tienen previsto mantener la próxima semana, sin la participación del líder cegetista. Nadie está cuestionando el reclamo, pero las formas (en alusión a la metodología de protesta del moyanismo) son insostenibles. No se puede tirar todo por la ventana, advirtió un gremialista.








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