La pelea entre los sectores ultra K y Scioli, en el trasfondo político

La decisión de que el Senado investigara la investigación -valga la redundancia- del crimen de Candela nació en el arranque de la dura avanzada que desarrollan los sectores ultra K que reportan directa y únicamente a la Casa Rosada sobre Daniel Scioli y su gestión al frente del Ejecutivo bonaerense. Y el dictamen consecuente de ese trabajo terminó de la misma manera: cruzado por la feroz interna del oficialismo.
Fue el vicegobernador Gabriel Mariotto quien ordenó la formación de una comisión especial del Senado que analizara las “irregularidades” judiciales y policiales que ya daban por ciertas en la investigación del caso en la que, por cierto, abundaban las señales de, por lo menos, muchas cosas se habían hecho mal.

Ahora, el trabajo de esa comisión terminó con un informe “oficial”, firmado por siete de los nueve miembros del grupo: los senadores que responden a Mariotto y dos opositores (uno de la Coalición Cívica y otro del Gen. Produjeron un dictamen muy duro que, con todo, sus autores creen haber adecuado a la “tregua” que rige en la pelea del oficialismo: hacen graves imputaciones al “ministerio de Seguridad”, sin nombrar a su titular. Mientras, el único senador sciolista de la comisión, y otro del PJ disidente, no coincidieron con esa visión y produjeron sus propios informes.

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