La oposición cree que la protesta de ciclistas no fue espontánea.Hubo peleas entre dirigentes y acusaciones cruzadas.El Gobierno otorgó 300 mil a la organización.
La suspensión de una de las etapas que se corría en el Este llevó a que dirigentes del justicialismo e intendentes del cobismo se acusaran mutuamente y hasta casi llegaron a las agresiones físicas.
Los principales involucrados son Ignacio Ortigala, que es coordinador de Intendencia de Guaymallén y en mayo asumirá como Senador, y Mario Abed, intendente de Junín, quien se ha convertido en uno de los principales opositores al Gobierno provincial.
Aunque los ciclistas dicen que no quieren que se politice ese deporte, en realidad en el medio sí hay muchos actores políticos. De hecho muchos de los corredores son empleados municipales que tienen como trabajo correr. Y la vuelta ciclística es subvencionada por los 300 mil pesos que paga el Estado provincial y los aportes municipales (de hasta 10 mil pesos).
La política en el deporte
Mientras se corría la etapa que unía Junín y Rivadavia, un grupo de ciclistas decidió no seguir. La excusa era que las rutas están en pésimas condiciones y que así corría peligro las bicicletas y los deportistas.
El problema estalló en la puerta de la Municipalidad de Rivadavia. Gerardo DelRío, intendente del lugar, y Mario Abed, su par de Junín, son cobistas y de inmediato dijeron que había algo raro detrás. "Justo en la puerta de la Municipalidad", se quejaron los intendentes.
El que les salió al cruce fue Ortigala, y la disputa fue casi a las piñas y en público. "Me acusan a mi de parar la carrera y eso es una locura. Me parece que el intendente está mal asesorado, además si quiero pelearme con alguien del radicalismo, me peleo con Cobos, no con el intendente de Junín", dijo Ortigala, quien acusó a los intendente de haber política con la Vuelta.
"Yo no voy a hacer política, de política hablo después del 1° de mayo. El intendente es el que se paseaba en una camioneta tirando besos", aseguró.
Abed buscó tranquilizar los ánimos asegurando que no va a responder acusaciones. Sí ratificó que le pareció extraño lo que pasó en el Este. "Es raro cómo ocurrió todo. Me duele por la gente del departamento, que tuvo que ver semejante barrabasada". dijo el cobista.
La Municipalidad de Guaymallén se convirtió en el principal promotor de la Vuelta Ciclística de Mendoza. De hecho tiene dos equipos de corredores (Guaymallén A y B) y también asiste a un tercero, el del sindicato de empleados de la Municipalidad (Obreros de Guaymallén).Según explicó Ortigala, son 12 ciclistas los que dependen de Guaymallén, de los cuales cuatro son de otras provincias.
Esos deportistas, según la explicación oficial, no cobran un plus por la carrera, sino que para que compitan en el equipo oficial fueron nombrados como empleados municipales.
"Ellos entrenan y cobran un sueldo a fin de mes.Tiene obra social y seguro.Cuando no corran más, irán a manejar un camión o a tener otro trabajo dentro de la comuna", explicó el funcionario.
Desde la Asociación Ciclística buscan despegarse de la polémica."Nosotros no tenemos nada que ver con esto, la pelea es de ellosSeguramente hay algo político, que lo sabremos después", dijo Fernando Lanzone.
La Vuelta Ciclística ya ha tenido problemas en años anteriores. De hecho, hubo investigaciones judiciales por problemas en el otorgamiento de subsidios durante la gestión de Julio Cobos.
Este año la provincia le dio un subsidio de 300 mil pesos (gestionado en el expediente 364, entre otros) a la Asociación Ciclística para que organice el evento. Además, los municipios por los que pasa la carrera aportan hasta 10 mil pesos cada uno


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