La gran mayoría de los padres consultados por El Tribuno coincidió en que el estado de los edificios escolares en el interior de la provincia no varío con respecto al año pasado. Sí notaron algunas mejoras, pero faltan -dijeron- obras de fondo.
En San Ramón de la Nueva Orán más del 80% de las personas consultadas manifestaron que aulas y otras dependencias escolares sufren deterioros. Sólo el 15% notó mejoras respecto del año pasado.
En General Güemes el 75% expresó que encontró a la escuela a la que manda a sus hijos a estudiar en las mismas condiciones que el año anterior.
El 15% expresó que hubo mejoras en cuanto a pintura y arreglos varios, en tanto que el 10% restante dijo que encontraron los edificios en peores condiciones. En este caso, los padres señalaron a este diario que sus hijos no tenían bancos disponibles para tomar clases.
La falta de espacio físico fue mucho más notorio en las escuelas Hilario Ascasubi, donde tuvieron que improvisar un aula, y en la Apolinario Saravia, de El Bordo, que padece esta situación desde hace dos años, aunque allí se está construyendo una escuela nueva.
Pelea por los bancos
La totalidad de los consultados en Rosario de la Frontera, un cien por ciento los padres consultados dijeron que no se evidenciaron obras de fondo en las escuelas, salvo recambio de vidrios o desmalezado.
“Todo sigue igual. No se hizo ninguna inversión importante”, dijeron ante la consulta de El Tribuno.
Resaltaron, como una de las prioridades, la necesidad y urgencia de cambiar los bancos. El diagnóstico fue claro: “Están todos viejos y rotos. Cada día los chicos compiten por ver quién se sienta en el banco en mejor estado. En mi época yo tenía el mismo pupitre todos los días hasta fin de año”, señaló uno de los padres, sin entender demasiado la actual situación.
“Es una prioridad este tema, aunque también deben mejorarse los baños”, agregó Andrés, quien envía a sus hijos a la escuela Normal.
Otros destacaron la necesidad de un salón de usos múltiples en la escuela Jorge Edgar Leal, de Villa Josefina.
Una de las madres que respondió a la consulta es docente y señaló que muchos maestros deben poner dinero de su bolsillo o buscar colaboraciones cuando hay que hacer alguna actividad fuera del aula, como una visita guiada, por ejemplo. Incluso “para las fotocopias de algunas evaluaciones debemos poner de nuestro bolsillo”, dijo.
Tendencia positiva
La tendencia se revierte en La Merced y en Metán, donde el 70% opinó que los edificios de las escuelas están, en general, en buenas condiciones.
El Metán destacaron la presencia de malezas y la necesidad de mejorar los baños en algunas de las instituciones. Además, con las altas temperaturas, en algunos grados los chicos sufren mucho calor porque no hay ventiladores, según destacaron varios padres encuestados.
El Tribuno también consultó a los directivos de las distintas escuelas, quienes dijeron que recibieron las partidas de dinero para arreglar los edificios y aseguraron que se encuentran en condiciones óptimas
Comentá la nota