"Querés cobrar por 14 pero no juntas a tu bloque", lo cruzó esta madrugada Cristian Ritondo al camporista Juan Cabandié, cuando no pudo garantizar los votos de Ibarra y Cerruti para designar a los nuevos auditores. El ultimatum a la periodista y el desconsuelo de Epszteyn.
Al menos eso es lo que quedó en evidencia en la madrugada de hoy, durante la maratónica sesión cargada de incidentes en la que se sancionó la ley que limita las Juntas docentes.
Luego del extenso tratamiento de la ley, los diputados porteños continuaron con otros proyectos, pero con la idea fija en aprobar el reparto de cargos en la Auditoría General de la Ciudad.
Como estaban dadas las cosas, los acuerdos indicaban que el PRO iba a conservar sus tres auditores, mientras que el interbloque iba a desplazar a Marcelo Parrilli para retener sus tres puestos, en tanto que la Coalición Cívica haría lo propio con el lugar que ocupa Paula Oliveto. En el kirchnerismo la cuestión parecía sellada para que los tres auditores fueran Adriano Jaichenco, de UPCN; el ibarrista Eduardo Epszteyn y Cecilia Segura, de La Cámpora.
Pero previamente a esa votación, el acuerdo indicaba que el interbloque levantaría las manos para que el PRO alcanzara los dos tercios necesarios para tratar un proyecto sobre la revisión técnica vehicular obligatoria.
Luego de que Oscar Moscariello dijera que las tablas estaban habilitadas (es decir, que se habían alcanzado los dos tercios de los presentes), la diputada de Nuevo Encuentro, Delia Bisutti, pidió la votación nominal puesto que consideraba que en realidad no se había alcanzado el número.
Como había 58 diputados presentes, se necesitaba la venia de 39 diputados. Pero Aníbal Ibarra -que volvió a darle la espalda a Epszteyn- y Gabriela Cerruti, ambos aliados del kirchnerismo, se opusieron. Sumando la abstención de Sergio Abrevaya, que supuestamente estaba a favor del acuerdo para que Oliveto fuera designada esta misma madrugada, el PRO sólo acumuló 38 voluntades y el proyecto de la VTV no pudo ser tratado.
Ante la ruptura del acuerdo, el jefe de bloque del PRO, Cristian Ritondo, ya casi sin voz, cruzó a Cabandié: “querés cobrar por 14 pero no podés juntar a tu bloque”, le advirtió Ritondo.
Enseguida vino el reproche de Cabandié a Cerruti: “Vos pensá si vas a seguir en este bloque o no, porque así vas a quedarte solita”, la cruzó el camporista, visiblemente furioso.
La última chance
Rápido de reflejos, Ritondo pidió que la sesión pasara a cuarto intermedio para el miércoles de la semana que viene. El jefe del bloque macrista no quería votar la Auditoría antes de que el interbloque facilitara la aprobación de una batería de leyes entre las que se incluye el registro de trapitos y la prohibición de los manteros de calle Florida.
Ahora, el PRO presionará para tratar el proyecto que autoriza el convenio entre la Ciudad y la firma IRSA para la construcción de la Dubai de Costanera Sur, en la ex Ciudad Deportiva de Boca Juniors.
En este contexto, el interbloque kirchnerista, que parecía haber llegado a un acuerdo interno para designar a sus tres auditores, tendrá que resolver sus internas antes del miércoles, cuando finalmente se vote el reparto.
Es que si no logra mantenerse unido con 14 diputados, el PRO le endilgará que no le corresponden 3 auditores sino 2, por lo que revivirán las chances de Parrilli, de Proyecto Sur.
El problema del kirchnerismo seguirá después del recambio, cuando Cabandié tenga la responsabilidad de mantener bajo su órbita a un sub-bloque sindical integrado por Alejandro Amor (de Sutecba), Mateo Romeo (del Suterh) y Claudio Palmeyro (del sindicato de taxis).
Estos dos diputados peronistas, junto a Silvina Pedreyra, fueron los que le facilitaron el quórum al PRO para aprobar el proyecto de las Juntas docentes, fuertemente resistido por el interbloque K que tiene a tres ex secretarios generales de gremios de los maestros entre sus filas.







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