Más alla de los aportes nacionales que recibe la mitad del sistema interurbano, quizá la solución en el futuro pase por subsidiar directamente a los usuarios
En el medio, hay miles de usuarios que deben padecer la incertidumbre de saber si contarán con el servicio y podrán llegar a sus trabajos u otras obligaciones.
Aunque los empresarios cobrarán desde hoy un 19 por ciento más el boleto, hay un 50 por ciento del sistema interurbano –alrededor de mil unidades– que no recibe subsidios nacionales por un esquema absurdo diseñado desde la Capital Federal. Y esos empresarios afirman que no pueden pagar la mejora salarial del 12,25 por ciento que rige desde septiembre. Para evitar el paro, la Provincia les entregará un subsidio a cuenta de un futuro aporte que les realizará la Nación, que abarcaría a la mitad de los que actualmente no reciben ayuda.
Ocurre que todas las firmas con recorridos mayores a los 60 kilómetros de la ciudad de Córdoba no cuentan con aportes de la Nación. Son casi 10 mil pesos mensuales por unidad que no llegan a unas mil unidades.
Para mitigar el inequitativo reparto, la Provincia prevé que en diciembre, a más tardar, ya tendrá operativo un fondo compensador para que el subsidio llegue a todas por igual.
Además, todo el transporte cuenta con un gasoil subsidiado que cubre entre el 80 y 90 por ciento de su consumo. Pagan el litro de gasoil a un peso, cuando el precio de mercado ronda los 3,50 pesos.
Pero el problema de fondo radica, por un lado, en un atraso tarifario significativo y, por el otro, en empresas con una administración ineficiente. “Si las empresas tuvieran que funcionar sin subsidios, deberían aumentar al doble la tarifa y, aun con los actuales aportes, subirla 50 por ciento, para que el sistema marche bien”, confió un experto.
Actualmente, todas las concesiones son precarias, pero si se llamase a una licitación se descuenta que los principales grupos nacionales de transporte dejarían fuera de la cancha a las empresas cordobesas.
Con el nuevo aporte que se conseguirá de la Nación para compañías no subsidiadas y el fondo compensador de la Provincia, se abre la perspectiva de mitigar un sistema que no cierra económicamente. La solución quizá pase por subsidiar a usuarios que realmente lo necesitan.
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