El abogado de María Rosa Marchán, la pampeana que está purgando una condena de 15 años en Miami por homicidio, anunció que en marzo elevará un pedido formal a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner para que interceda en el caso, con el fin de lograr que termine de cumplir la pena en el país.
Marchán fue detenida el 1 de febrero de 2002 por el crimen del joyero cubano Agustín Morales, un hombre de 61 años cuyo cuerpo fue encontrado dentro del baúl de su auto el 12 de enero en estado de descomposición porque había sido asesinado dos semanas antes. Para la policía estadounidense el principal sospechoso era su novio de entonces, el cordobés Roque Esteban Calafell, pero el hombre viajó hacia la Argentina el 16 de enero y dejó a la pampeana sola en Miami.
En un primer momento, María Rosa fue acusada de asesinato en primer grado, un delito que en Florida se castiga con pena de muerte, y además de robo a mano armada. Pero aunque ella juró ser inocente, terminó negociando la pena para evitar el juicio. Así fue que se declaró culpable de homicidio en segundo grado y firmó un acuerdo en inglés con la fiscal del condado de Miami-Dade, Gail Levine, para cumplir 15 años de prisión. El caso quedó formalmente cerrado el 29 de julio de 2005. Este mes cumplió las dos terceras partes de la condena, por lo que aún le quedan otros cinco años para quedar libre. "Con el tiempo que lleva en prisión y su buena conducta, este año o el próximo podría pedirse una reducción de la condena del 10 o el 15 por ciento y establecerse un nuevo cómputo de la pena -dijo Pierri-. También existe la posibilidad de solicitar que quede bajo un régimen de libertad vigilada hasta el final de la condena, teniendo en cuenta que colaboró con la justicia para el esclarecimiento del hecho".
Pero lo más llamativo que contó Pierri fue que tiene pensado, en marzo, solicitarle a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner que medie ante la justicia de norteamericana para que Marchán pueda completar sus días de encierro en la Argentina. "No sólo voy a plantear ante el Poder Ejecutivo Nacional que tiene que evaluarse su conducta, sino también las circunstancias económicas y sociales que la llevaron a viajar a Estados Unidos. Ella no se fue por placer, sino que lo hizo durante la crisis del 2001 y fue a buscar trabajo", remarcó el defensor.
Extradición.
La última novedad sobre el caso se conoció a mediados de diciembre, cuando la Corte Suprema de Justicia resolvió que Calafell debe ser extraditado a Estados Unidos para ser juzgado por homicidio, aunque no podrá ser condenado a la pena de muerte. Ahora, será el Poder Ejecutivo el que decida si se efectiviza o no esa medida.
El fallo de la Corte fue dividido: los jueces Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco, Carlos Fayt y Enrique Petracchi consideraron "procedente" la extradición por entender que era suficiente garantía la promesa de la fiscal estatal asistente del estado de Florida, Bárbara Pineiro, de que no se iba a aplicar la pena de muerte. En cambio, Carmen Argibay, Eugenio Raúl Zaffaroni y Juan Carlos Maqueda se opusieron al requerimiento y sostuvieron que Calafell sólo podía ser eventualmente extraditado por asalto a mano armada y no por homicidio.
El ex novio de Marchán está preso en la cárcel cordobesa de Bouwer desde el 4 de febrero de 2008 a la espera de la resolución del proceso. El fue arrestado por la justicia federal cordobesa, a pedido de Interpol, luego que estuviera varios años prófugo.
Calafell y Marchán se habían ido a Miami con la idea de permanecer un tiempo e intentar que el pudiera vender antigüedades. Cuando se produjo la muerte de Morales, la pampeana estaba trabajando en una cafetería a la que concurría la víctima.
Hoy María Rosa, de 32 años, sigue pasando sus días entre la celda de una cárcel de máxima seguridad de Miami y las salidas diarias a pintar murales en hoteles y clínicas médicas, dentro de un programa laboral extramuros. De esa manera se paga su propia permanencia en la prisión. Hace cuatro años, su madre y dos hermanas quisieron ir a visitarla, pero la Embajada de EE.UU. les negó las visas.




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