La Fiscalía de Comodoro Rivadavia presentó la acusación pública por el homicidio de Franco Ortega, hecho que se le atribuyó a Marcelo Huenuman en calidad de autor. Para él se pretende arribar a una condena de 10 años de prisión. Ayer, en la audiencia de revisión, a pedido de la parte acusadora se confirmó el mantenimiento de la prisión preventiva hasta la audiencia preliminar.
En ese marco, la funcionaria hizo saber que se presentó la acusación pública contra Huenuman en tiempo y forma, contexto en el cual fue acusado como autor del delito de homicidio simple, en perjuicio de Franco Renato Ortega (20), por el hecho ocurrido el 24 de junio de este año. Además, agregó que la pretensión punitiva es de 10 años de prisión de cumplimiento efectivo.
Según esa parte, los peligros procesales de fuga y entorpecimiento de la investigación no variaron, por lo que se solicitó al magistrado que ordene el mantenimiento de la prisión preventiva hasta la audiencia preliminar, instancia en la que se hará el ofrecimiento de las pruebas con las que se procurará llegar al debate oral y público.
A tu turno el defensor solicitó la libertad de su pupilo y en forma subsidiaria, el arresto domiciliario. Ello, en base al resultado del informe ambiental que oportunamente fue aportado en la causa, pero el juez resolvió rechazar el arresto domiciliario y mantener la prisión preventiva del imputado hasta la audiencia preliminar, entendiendo que todavía persisten los peligros procesales de fuga y entorpecimiento.
Franco Ortega tenía 20 años y el domingo 24 de junio, a las 22:15, se convirtió en la vigésima víctima de homicidio en Comodoro Rivadavia en lo que va de 2012. El joven había sido salvajemente apuñalado a la 1:50 del sábado en los límites del barrio Las Flores y Jorge Newbery, en la parte alta del pasaje Santa María.
Ortega fue apuñalado en la cabeza, rostro y tórax y una de las heridas la recibió en medio de uno de los ojos. Esto le provocó pérdida de contenido ocular, además de comprometerle la masa encefálica. La lesión fue mortal. Luego de permanecer 30 horas internado en la sala de Terapia Intensiva del Hospital Regional, pereció el domingo por la noche.
Franco vivía con su madre y dos hermanos en el barrio La Floresta. Era albañil y también le gustaba dibujar caricaturas e ir de pesca. Su otra pasión era el fútbol.
Sus allegados le contaron a Diario Patagónico que Franco se retiraba de la casa de unos amigos cuando a diez metros del lugar, en el pasaje Santa María, en la zona alta del barrio Las Flores y Jorge Newbery, fue interceptado por el agresor. Se presume que hubo una breve discusión y luego la víctima recibió una puñalada en la cabeza a la altura de oreja y una vez en el suelo, recibió varias puñaladas, entre ellas una en el ojo.
Comentá la nota