Hay 74 pedidos de habilitación “trabados” para Nueva Córdoba

La reglamentación de la Ordenanza de Espectáculos Públicos restablece la zona de exclusión para Nueva Córdoba.
La incongruencia que existe entre el decreto reglamentario que elaboró el Ejecutivo municipal sobre la nueva Ordenanza de Espectáculos Públicos y el espíritu de la norma sancionada por los concejales, sigue dejando tela para cortar.

Por estos días, no son pocos los propietarios de distintos locales que ven con suma preocupación las demoras por parte de la Municipalidad de Córdoba para otorgarles la habilitación definitiva, aun cuando ya cumplimentaron los requisitos necesarios para encuadrar, por ejemplo, sus bares en la categoría de boliches.

Actualmente, y conforme a esa norma, hay 74 pedidos que esperan ser resueltos desde fines del año pasado, todos provenientes de espacios ubicados en la zona de Nueva Córdoba. Y es en ese punto justamente donde surge el primer gran problema, ya que la reglamentación de la Ordenanza 11.684 restablece, implícitamente, la zona de exclusión para ese sector de la ciudad. El inconveniente surgió cuando inmediatamente después de sancionada la norma

-el 12 de noviembre de 2009-, muchos bolicheros comenzaron a refaccionar sus locales para encuadrarlos con las exigencias necesarias a fin obtener el traspaso de categoría; la mayoría quiere dejar de ser bar para convertirse en discoteca. Esto, obviamente, implicó una importante inversión en términos económicos que, se supone, sería amortizada con el nuevo funcionamiento de cada local. Sin embargo, el decreto reglamentario que modifica muchos artículos y establece nuevas obligaciones para los propietarios, recién llegó el 26 de marzo pasado. Es decir, para esa altura las remodelaciones ya estaban hechas y los expedientes presentados en el municipio a la espera de una respuesta. Pero muchos de esos pedidos todavía no fueron respondidos, aun cuando caducan a mediado de mes luego de haberse cumplimentado los 120 días establecidos en la legislación para regularizar los trámites. De allí el creciente malestar de los empresarios. “Primero se nos dijo una cosa, nosotros hicimos cuantiosas inversiones para poder cumplir con la normativa. Varios meses después, el Ejecutivo sanciona un decreto contradictorio y poco claro, poniendo trabas a las habilitaciones solicitadas. La cuestión es que ahora estamos atados, sin respuestas y perdiendo mucho dinero”, dijo uno de los propietarios de un bar que espera convertirse en boliche en la zona de Nueva Córdoba. Por su parte, desde el municipio sostienen que los 74 pedidos de habilitación se encuentran en estudio en las distintas áreas involucradas.

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