El concejal de la Coalición Cívica fue uno de los tres que votó en contra del cálculo de gastos y recursos 2012. “El problema son las facultades extraordinarias que se le dan al intendente, junto con cambio en el organigrama”, le manifestó a Info Región, como explicación central de su negativa. No obstante, Pedernera votó a favor del aumento de tasas.
“En términos generales, hasta puedo adherir al presupuesto, no es malo”, expresó Rosendo Pedernera en diálogo con Info Región, destacando que “tiene contempladas muchas partidas importantes, como para el área de salud, que venía siendo blanco de las críticas opositoras”.
Sin embargo, el concejal manifestó que “el problema son las facultades extraordinarias, que venían incluidas en el presupuesto y le dan la posibilidad al intendente (Martín Insaurralde) de modificar partidas sin autorización del Concejo Deliberante”.
“Nunca voy a votar a favor de eso, porque en los últimos años ha servido únicamente para desdibujar completamente el presupuesto”, acusó Pedernera, mencionando que en años anteriores “se han destinado sumas importantes a las áreas de Salud, de Desarrollo Social, de Viviendas y finalmente no fueron cumplidas esas políticas”.
También consideró que “no es necesario que tenga facultades extraordinarias cuando tiene dos tercios del Concejo Deliberante, además sería reducir el cuerpo a la nada”.
La otra crítica que realizó Pedernera es sobre la modificación en el organigrama, el cual “consta de un aumento importante de planta política”. “En los últimos años pasó esto en detrimento de áreas como Salud y Educación”, denunció.
“Si yo hubiera sido elegido como intendente, no hubiera existido este tipo de conformación del presupuesto y tampoco hubieran tenido lugar los superpoderes”, aseguró Pedernera.
Por otro lado, el concejal del ARI votó a favor del aumento de tasas. “Todos los años en que se modificó la Ordenanza Fiscal Impostiva yo lo puse en discusión con comerciantes de Banfield, de Fiorito y de distintos lugares de Lomas”, mencionó.
Explicó que su fuerza se opuso al aumento el año anterior, diciendo que “no era de entre 20 o 30 por ciento, sino que se disparaban al 70 y al 100 por ciento, según los informes de los mismos comerciantes y luego el Ejecutivo tuvo que reconocer que era así y derogó ese aumento”.
“En esta oportunidad hacemos la lectura de que el aumento absorbía el que se había derogado el año anterior y lo aprobamos”, comentó el concejal, alegando que “no es desproporcionado y además todo el mundo sabe que hay inflación”.
Reconoció también que “es una buena medida reducir mínimamente algunas alícuotas de las tasas de Seguridad e Higiene, prorrateadas por la cantidad de trabajadores en blanco que ha aumentado en los comercios”, y opinó que eso “permite que se incremente la recaudación sin ejercer presión impositiva”.


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