José, Pechi, y los demás más lejos…

Reseña actualizada de un momento singular de la campaña política capitalina, que va decantando algunas situaciones, para consolidar un esquema de polarización, con terceros metidos en una dura pelea que será clave para la supervivencia o no de algunas minorías.
- Estamos tranquilos, con mucho entusiasmo…José aparece con un crecimiento sostenido, mientras que “Pechi” está en una especie de meseta. Además, crece Farizano, que se ha despegado del resto de los terceros. Seguiremos la estrategia del cara a cara entre los candidatos y la gente, muchas caminatas ¿un acto final? La verdad, todavía no hablamos de eso…no lo descartes, pero no sé si habrá…-

- La última encuesta de Julio (Aurelio) le da a Pechi la misma diferencia que la anterior. Los terceros se alejan, todos miden menos de 10 puntos, por lo que la polarización es más fuerte. El tema Indalo les pateó en contra a todos los integrantes de la ex coalición. Nos va muy bien en la campaña, si seguimos así, la verdad…somos optimistas. Hay muy buen ambiente…-

Nadie se mueve de sus argumentaciones en el off de record, con razones presuntamente probadas en números de las consultoras además de las sensaciones que se van palpando. Pero la situación, en general, parece mantenerse: el MPN, trabajando arduamente con plena conciencia de que el rival es Quiroga; y el ex intendente radical, con la misma persistencia sabiendo que tiene que derrotar, fundamentalmente, al partido provincial.

Los demás, lo digan o no, ya saben que pelean por bancas del Deliberante. El Concejo es una especie de bunker a conquistar, apto para preparar la revancha y la eventual continuidad en el mapa político en 2015. Los comicios capitalinos tienen en Neuquén más o menos la misma impronta que a nivel nacional, con la única diferencia de que no hay un ganador puesto, sino una polarización entre dos posibilidades; y que los demás pelean por la representación parlamentaria, y en algunos casos, por no desaparecer del mapa.

Pero la política no solo es ganar o perder elecciones. Es importante también lo que se va haciendo en el camino. Las señales que van quedando a veces pueden ser determinantes para los momentos especiales en los que hablan las urnas.

En este sentido, hay incertidumbre sobre las consecuencias que tendrán actitudes políticas de algunos sectores protagonistas.

En el radicalismo, por ejemplo, no se sabe si ha sido mejor o peor que Martín Farizano decidiera competir por su reelección después de recibir el peso de la derrota a nivel provincial. A esa decisión, que se pretendió presentar primero como una garantía política para la continuidad de la coalición, y luego como una cuestión personal revestida de honor y convicción sobre la gestión realizada, la acosan todavía las dudas. Estas tienen que ver con lo que el resultado arrojará: ¿qué porcentaje mínimo de los votos necesitaría Farizano para mantener el decoro, no sólo personal, sino también el político representativo en lo que hace su condición de miembro de la UCR?

La incógnita y su resolución inapelable el 23 de este mes, puede ser lo que diferencie entre la vida y la muerte para el radicalismo tal como se lo ha conocido en los últimos años en Neuquén.

Una situación análoga se vive en el peronismo, con Darío Martínez. Si bien se valora el hecho de que por una vez el PJ no ha ido de furgón de cola de nadie, hay tremendas dudas sobre la consecuencia que tendrá esta decisión en el resultado concreto de los comicios. Otra vez la pregunta: ¿cuál será el mínimo de votos que necesita el Frente para la Victoria para diferenciar entre una participación positivamente digna y un papelón contrastante con el aluvión que recibiría Cristina Fernández?

También metido en las dudas dialécticas y especulativas está sumergido UNE. El partido político de Mariano Mansilla no ha dejado de sufrir novedades buenas y malas durante el último año, muchas de ellas producto de sus propias decisiones estratégicas. Sufre el infierno indirecto de las internas de la CTA, y la pelea por el poder y el manejo económico de los cuantiosos fondos estatales que representan los sindicatos ATE y ATEN. ¿Con cuántos votos podrá apagar el eventual incendio? ¿Le servirá una representación en el Deliberante si se achica en vez de sumar?

La izquierda difícilmente pueda repetir lo que logró en las elecciones pasadas. ¿Se interrumpirá la representación de minorías en el tope que marca Libres del Sur? La agrupación que representa Mercedes Lamarca se vanagloria de mantener un caudal más estable de votos que sus “primos” políticos. También es cierto que en los próximos comicios tendría que mostrar una mejora, pues cualquier reducción en el porcentaje sería difícil de asumir y explicar.

A no ser que todos acudan a la explicación piadosa de que la culpa la tuvo el mal manejo de una coalición frustrada.

Con lo que lo único que quedaría en pie en Neuquén, como en el resto del país, sería un sistema un tanto esquizofrénico de bipartidismo cambiante, una consecuencia de un país al que le cuesta madurar su democracia.

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