Luego de que Aída Ayala ratificara el lanzamiento de una línea interna dentro de la UCR, el presidente del bloque de legisladores radicales, Carim Peche, sostuvo ayer que tanto ella como el grupo de intendentes que la acompañan deberán hacerse de cargo de la ruptura que se generará, un camino inverso del que debiera adoptar la UCR si pretende recuperar la provincia.
“En el radicalismo y en política cada uno debe hacerse cargo de las rupturas que genera con sus acciones”, afirmó el dirigente al analizar el posicionamiento de los jefes comunales que ganaron las últimas elecciones.
Peche sostuvo que espera que “este grupo reflexione y recuerde que Convergencia Social fue el movimiento que los llevó a conquistar sus comunas. Se puede tener diferencias; pero no por eso vamos a tirar por la ventana lo que no nos gusta”.
¿Se adelantaron los tiempos?
El diputado --como otros dirigentes de Convergencia Social-- cree que en esta ocasión Ayala, Cipolini y Azula están dispuestos a ir a una interna para definir las autoridades partidarias; es decir que luego de muchos años la figura del exgobernador Ángel Rozas es discutida.
Sin embargo, resaltaron que hubo un apresuramiento de este grupo de intendentes para lanzar el espacio político. “Falta mucho para las elecciones. Evidentemente los asesores definieron hacerlo ahora”, destacó un dirigente que en los últimos días realizó varias consultas para tener una idea más detallada de lo que se está gestando dentro del partido.
En el mismo sentido, Peche mencionó que “evidentemente los asesores de Buenos Aires definieron retroceder porque primero lanzaron un movimiento por fuera de la UCR; y luego, cuando se dieron cuenta de que era imposible lograr el cometido sin el partido, resolvieron retrotraer la situación”.
El diputado reiteró que no pudo “dialogar con los dirigentes para conocer el fundamento del nuevo movimiento que se gestó dentro del radicalismo. Nos enteramos por los medios lo que estaba pasando. Cuanto menos, debieron dialogar con el presidente de Convergencia Social, Ángel Rozas o con el vicepresidente Roy Nikisch”.
“Ninguno dudaba de que la mejor posicionada para las elecciones a gobernador era Aída Ayala. No entiendo por qué rompió ahora. Lamentablemente esta pelea ocupará los espacios que debieran usarse para hablar de los problemas del Chaco”, comentó.
Sorpresa para algunos
Peche aseguró que lo tomó por sorpresa el lanzamiento de la nueva línea. Sin embargo, otros señalaron lo contrario: “Era algo que iba a ocurrir luego del resultado electoral y la pelea para armar la lista de Sáenz Peña fue un adelanto de lo que se venía”.
A esta altura, en el radicalismo nadie duda de que Convergencia se partió y pocos creen posible evitar una contienda interna que se desarrollaría el año que viene para renovar las autoridades partidarias.
Aunque Peche ve posible llegar a un entendimiento, más cuando se sabe que el único camino para recuperar la provincia es la unidad y el consenso para conformar un frente político alternativo.
Críticas contra el nuevo movimiento
El jefe de los diputados radicales mencionó que, si bien todas las nuevas ideas son bienvenidas, no encuentran un fundamento para crear un nuevo movimiento o mejor dicho las razones que se invocan no son atendibles.
“Una renovación entendida por la edad de los dirigentes no podría aplicarse, dado que Ayala tiene muchos años más que varios de nosotros. Si analizamos por la llegada de nuevos funcionarios, todos tenemos experiencia en la gestión pública. Tampoco podríamos hablar de una apertura, porque justamente nosotros fuimos a buscarlos a ellos para que formaran parte de Convergencia Social”, determinó Peche.




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