Más de 50.000 personas transitan la calle Rivadavia por día. Su estado está cada vez más deteriorado, y sus falencias cada vez más evidentes. Pablo Laplena explicó que su mejora depende de la buena voluntad tanto del Estado, como de usuarios y comerciantes.
El mal estado de la calle Rivadavia es un tema que a todos los quilmeños les compete. Con sólo transitarla y observar su infraestructura, el continuo deterioro está a la vista. Pablo Laplena, presidente de la Asociación de Amigos del Paseo Rivadavia, opinó al respecto, observando las principales problemáticas que presenta hoy en día la calle más transitada del partido de Quilmes.
SOLADO DESTROZADO
Las debilidades que presenta hoy por hoy la peatonal Rivadavia son, principalmente, estructurales. \"El deterioro de la peatonal fue progresando en todos sus aspectos, pero más que nada hay problemas con la infraestructura. Por ejemplo, hace meses atrás hicieron una instalación de tubos de agua que destrozó por completo el solado. El problema fue que lo hicieron de la misma manera que en cualquier calle, y Rivadavia no es cualquier calle: es una peatonal. Las baldosas ahora están aún más destrozadas\".
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