Peñarol se consagró como el más grande del básquet argentino

Peñarol se consagró como el más grande del básquet argentino
La patria cumplió su Bicentenario y justamente un 25 de mayo, Peñarol consiguió su segunda Liga Nacional, después de 16 años. En el quinto partido de la serie derrotó 80 a 60 a Atenas, para liquidar la serie 4-1. El goleador del campeón fue Leonardo Gutiérrez con 23, a pesar de los 38 que metió Diego Lo Grippo. 8000 personas disfrutaron y festejaron en el Polideportivo.
Disfrutar. Esa es la palabra para todos los hinchas de Peñarol y todos los que en Mar del Plata les gusta el básquet. A pesar de que consiguió muchos títulos este año había uno que querían más que ninguno y era la Liga Nacional. Se consiguió jugando mucho mejor que su rival y liquidando la serie en el Polideportivo, algo que no había ocurrido en el primer campeonato, que se consiguió en General Pico frente a Independiente, también por 4 a 1.

Comenzó mejor el visitante, que con dos triples de Diego Lo Grippo se puso 6-2 arriba y obligó a concentrarse un poco más a los jugadores locales, que no ingresaron con tanta intensidad defensiva y Atenas se lo hizo notar. El encuentro entró en un ida y vuelta, en donde el local consiguió un triple con Marcos Mata, pero respondió Kante con cuatro puntos seguidos y luego un nuevo triple de Lo Grippo, para que el “Griego” siguiera arriba en el marcador.

El equipo de Oscar Sánchez se complicó solo, cuando primero perdió una pelota en ataque y “Tato” Rodríguez le convirtió un triple, para que luego Kante cometa su segunda falta (ofensiva) y Lamonte se despache con otro desde más allá de los 6,25 y Peñarol tomara por primera vez las riendas del partido.

Lo Grippo siguió haciendo de las suyas con otro triple (18 puntos) y parecía que Atenas se llevaba el primer cuarto, pero respondió Lamonte con otra bomba de tres puntos, para darle una pequeña ventaja al final, que sería equilibradamente nuevamente por Lo Grippo, con una actuación soberbia (4-5 en triples, 4-4 en libres).

En los primeros 2 del segundo parcial, el “Milrayitas” impuso un parcial de 8-1 (5 de Gutiérrez), para obligar al “Huevo” a pedir tiempo muerto, porque su equipo no funcionaba en ninguno de los dos costados de la cancha.

Muy tranquilo Peñarol sacó 10 puntos de ventaja, ante un equipo cordobés perdido en ataque, que no encontraba los caminos para atacar y se desesperaba cada vez que no podía convertir. Sergio Hernández comenzó con su habitual rotación y por eso constantemente entraban y salían Campazzo, Rodríguez, Lamonte y Diez, al tiempo que Atenas metió un parcial de 5-0 y achicó la diferencia.

Lo Grippo fue el único jugador que sacó la cara por Atenas y marcó el 75% de los puntos de su equipo en la primera mitad, demostrando el gran presente que vivió el jugador nacido en Santa Fe, para que su equipo se coloque a tres puntos del local. En la última ofensiva hubo un doble con rebote ofensivo incluido de Mata y en defensa Leo Gutiérrez agarró la pelota y casi cuando se extinguía el tiempo llegó una falta de Romero, para que el 10 lanzara dos tiros libres sin oposición y ya con la mangavisitante dentro de la cancha.

En el tercer parcial Peñarol arrancó con un 8-0, con dos triples de Campazzo que hicieron encender a todo el estadio y le dieron ventaja de 15 al local, frente a un Atenas que perdía la paciencia al ritmo de su entrenador.

El estadio se convirtió en una caldera, con 8000 personas a pleno gritando por su equipo, que en la cancha también dejaba todo. Cuando todo parecía definido Peñarol estuvo durante 3 sin poder convertir puntos y en este caso el “Griego” fue el que impuso un parcial de 8-0, para darle vida en el partido y la serie. Con el reingreso de “Tato” Rodríguez y Leiva (quien estuvo afuera casi dos cuartos), cambió el panorama y el “Milrayitas” volvió a convertir y alejarse en el marcador.

Cuando se imaginaba una reacción cordobesa en el último cuarto, Peñarol arrancó con un 7-0, con una defensa impecable, liderada por Campazzo y Lamonte. La frutilla del postre llegó con un gran doble más falta que consiguió Leiva, para darle ventaja máxima de 21 puntos.

El tiempo pasaba y cada vez había menos posibilidades de que Atenas pudiera revertir el resultado. Los ingeniosos hinchas de Peñarol comenzaron a desatar un largo repertorio de canciones, en su mayoría dedicadas al campeonato, pero también acordándose de Ferrini y el “Huevo” Sánchez.

Con 3 minutos por jugar y ventaja de 20 puntos, el partido se definió y solo ambos equipos intercambiaron puntos. Los jugadores comenzaron a ponerse una remera con la leyenda “Peñarol Campeón” y todo se terminó.

Después de 16 años el equipo de Mar del Plata consiguió su segundo título de la Liga Nacional. Una temporada sin fisuras, donde solo le faltó ganar la Copa Argentina, ya que se consagró en el Súper 8, la Liga de las Américas, la Copa Desafío, la Interligas y como cierre, la Liga Nacional.

Felicitaciones, salud campeón.

Síntesis:

Peñarol (80): Sebastián Rodríguez 9, Kyle Lamonte 18, Marcos Mata 5, Leonardo Gutiérrez 23, Martín Leiva 9 (FI) Facundo Campazzo 12, Alejandro Diez 0, Alejandro Reinick 4, Sebastián Vega 0; Entrenador: Sergio Hernández.

Atenas (60): Juan Pablo Figueroa 1, Juan Manuel Locatelli 4, Albert White 0, Diego Lo Grippo 38, Djibril Kante 6 (FI) Diego Romero 9, Diego Osella 0, Federico Ferrini 2, Ignacio Fernández 0, Felipe Pais 0; Entrenador: Oscar Sánchez.

Parciales: 24-24, 44-37, 59-47.

Árbitros: Daniel Rodrigo, Fernando Sampietro, Diego Rougier.

Estadio: Polideportivo Islas Malvinas

Serie: Peñarol 4-1.

Comentá la nota