Peñarol no aparece

Peñarol no aparece
El “Milrayitas” repitió errores y perdió su segundo partido seguido de local. Obras, al igual que Boca este jueves, lo dominó y lo superó por 85 a 71. Leo Gutiérrez se fue expulsado
Un equipo tan acostumbrado a ganar, recibe dos golpes de movida y entonces, tambalea. Boca el jueves y Obras este domingo, superaron a Peñarol y lo derrotaron. Y aunque es temprano, ambas caídas duelen. Porque el “Milrayitas” no es lo que fue. Entra desdibujado y después debe remontar y le cuesta. Dentro de un mismo partido luce apagado durante más tiempo del que está encendido y no le alcanza. Este domingo en la noche, el subcampeón lo superó claramente, por 85 a 71 propinándole la segunda caída en su casa después de mucho tiempo. Además, el equipo de Hernández exteriorizó la bronca contenida, en su capitán, Leo Gutiérrez, que se enojó con los árbitros, protestó en exceso, se fue expulsado y nadie lo pudo calmar.

El inicio del camino hacia el “Tetra” arrancó cuesta arriba en esta primera fase de la temporada. En dos partidos, el equipo de “Oveja” mostró muchos errores, aunque tiene mucho tiempo para corregirlos y seguramente lo hará.

Obras se vistió de azul y amarillo y arrancó igual que Boca el jueves. Dominando y encestando casi todo. Así se alejó 18 a 4 en 5´, con el goleo de Osimani (5) y Juan Gutiérrez (8), además de un triple sorprendente de Espinoza (5), desde lejos, en su nueva función de alero.

El base uruguayo la rompió en esos primeros 10´. Superó claramente a un impreciso Campazzo y comandó una gran actuación colectiva que se reflejó en el 32 a 12 final, y también en los 6 rebotes en ofensiva, las 5 asistencias de conjunto y el 13/16 de cancha. Del otro lado, muy poco. Peñarol extendió su mal cierre del jueves y tiró 0/6 en triples. No atacó para nada bien, tampoco con el ingreso de Ibarra, y atrás fue muy vulnerable. Aunque buscó variantes con penetraciones, no encontró porcentajes.

Para colmo, al volver recibió de arranque un 6 a 0 por los dos triples del ingresado Huertas, aunque contestó Ibarra con el primer envío lejano certero del “Milrayitas” tras nueve fallidos (17-38). Además, el “Lata” metió un doble, como para empezar a creer en la resurrección. Porque en el segundo segmento, Peñarol mejoró en ofensiva. Fue más claro y por ende, más certero. Aparecieron algunos triples (Mata metió dos), Terrell entró bien, pero en defensa, el local no pudo disminuir el caudal de puntos rival, que siempre se mantuvo muy lejos. En este lapso, fueron determinantes los 20 puntos que aportaron los tres relevos del “Tachero” que entraron: Huertas hizo 10, y Konsztadt y Calvi 5. Así, disimularon el descanso de los estandartes del inicio.

Con el alto goleo se armó un lindo partido, de ida y vuelta, pero al tricampeón no le convenía. Por eso, el 51 a 34 con el que se cerró el primer tiempo, dejó un sabor agridulce. Adelante creció bastante, pero atrás no lo hizo en proporción. De todas maneras, mostró señales de vida para el complemento.

A pesar de un comienzo que ilusionó, con dos triples que lo pusieron a 13 (Campazzo y Leo para el 53-40), Obras contestó con la misma receta para calmar la levantada (Juan Gutiérrez y Mázzaro). Y aunque Peñarol ensayó otras defensas, el alto goleo se mantuvo. Por eso, al llegar a la mitad del tercer cuarto, el “Tachero” estaba al frente 59 a 42.

Pero en la parte final, el “Milrayitas” apareció. Defendió como siempre y encontró un 11 a 0 que lo situó 8 abajo (62 a 54). Hubo un triple de Teague, otros dos de Mata y una penetración de Campazzo, que obligaron a Piccato a parar el juego con un tiempo muerto a falta de 2´.

Obras se “secó”, porque el rival pudo imponer su defensa. Mata lo hizo con Huertas y Teague con Osimani. Además, la “bestia” metió otro triple para dejar a su equipo en juego, luego de que Leiva fallara dos tiros sencillos y Obras clavara un 5 a 0. El tercer segmento se cerró con el visitante arriba por 10 (67-57).

Nuevamente remando, creciendo luego de arrancar mal, Peñarol estaba cerca. En tres cuartos, había bajado el goleo de Obras (32, 19 y 16 puntos) y aumentado el propio (12, 22 y 23).

Pero, al igual que en el debut, se apagó en el último. Anotó solamente dos puntos en 5´ y Obras estuvo fino para castigar la ayuda de Leo Gutiérrez a Terrell para contener a Juan Gutiérrez y Calvi dañó con puntos (75 a 69).

Para colmo de males, el cordobés, as de espadas, se fue expulsado tras airadas protestas al árbitro Juan Fernández y eso terminó de aplacar al tricampeón.

Obras volvió a escaparse y ya no hubo más reacción de un equipo que recibió dos golpes inesperados, pero ahora tendrá cuatro partidos fuera de casa para calmarse e intentar volver a ser. Podrá entrenar para seguir insertando las piezas nuevas e intentar resurgir.

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