El peaje cambió de manos

Con 35 puestos de trabajo garantizados y sin ajustes tarifarios inmediatos, la empresa "CV1" se hizo cargo de la concesión de la Ruta Nacional 226 en el peaje de Hinojo. Se planifican intensas tareas de mantenimiento y repavimentación.
Idénticas tarifas en lo que resta del año, muchas obras de mantenimiento y repavimentación y las mismas condiciones laborales para los 35 empleados que se desempeñan en la estación de peaje de Hinojo. Esas son algunas de las condiciones en las que la firma "CV1" suplantó a la empresa Rutas al Sur en la concesión de, entre otras, la ruta nacional 226, cuando comenzó a correr el primer minuto del jueves 22 del corriente.

Se trata de "Corredor Vial 1", integrada por la unión de las poderosas Benito Roggio e Hijos y CPC, una constructora propiedad del empresario Cristóbal López, muy cercano al kirchnerismo. Esa es la firma que ganó la licitación impulsada por el Gobierno Nacional en el tejido de rutas que abarca una extensión de 1.281,62 kilómetros, divididos en cuatro tramos de las rutas 3, 205, 252 y 226, y que tendrá el derecho de explotar el servicio en cuestión durante los próximos seis años.

"Se mantienen los mismos tramos" que en la concesión anterior, explicó ayer a este Diario el encargado Claudio Monteleone, desde la estación que ya exhibe la nueva cartería identificatoria de la empresa. Hablaba, claro, del tramo de la Ruta Nacional 226 que une Mar del Plata con Bolívar; el de la Ruta Nacional 3 delimitado por Cañuelas y Bahía Blanca y el de la 205, desde Cañuelas hasta Bolívar.

Por ahora, la cuestión tarifaria no sufriría modificaciones. "Eso no se tocaría por ahora, por lo menos hasta el año que viene", confirmó Monteleone, quien desde el jueves ha mantenido una serie de encuentros con los nuevos responsables del corredor vial, para interiorizarse de todos y cada uno de los detalles de la flamante gestión. "Queda mucho camino por andar. En estos primeros días todo ha sido muy tranquilo, no hay grandes cambios ni cuestiones que afecten a los usuarios del servicio", que en el caso de Hinojo, rondan entre los 3.000 y los 3.500 vehículos diarios.

Claro que sí se planifica "mucha obra" a cargo de la nueva concesionaria, destinada a conservar lo existente y en algunos casos, también mejorar las condiciones de seguridad de los automotores y vehículos de gran porte que transitan las cintas asfálticas. Así, el nuevo contrato incluiría la repavimentación de varios de los tramos licitados y la construcción de rotondas en intersecciones conflictivas.

Además, en unos 6 ó 7 meses estaría finalizado el ensanche de los kilómetros de la ruta 226 ubicados entre el cruce de Formisano y la avenida Pellegrini con sus rotondas respectivas, con lo que se completaría la autovía entre nuestra ciudad y la de Azul. La obra, realizada por la empresa Equimac por fuera de la concesión, se incorporará a la misma una vez concluida.

Los trabajadores -35 en el puesto de Hinojo y otros tantos en el de Parish, ya dentro del distrito de Azul- tienen garantizada su continuidad laboral en las mismas condiciones con las que trabajaban con Rutas al Sur. "Simplemente se transfirieron los contratos de una firma a la otra, con el mismo régimen e idénticos sueldos", precisó el vocero de la empresa.

Para ganar el Corredor 1, el grupo Roggio y CPC presentaron una oferta de 2.233,5 millones de pesos, en una licitación que tenía un presupuesto oficial de 1.562,9 millones.

Este fue el segundo intento licitatorio del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. El primero de ellos, en octubre de 2008, terminó en fracaso. En el segundo, las condiciones fueron cambiadas. Según trascendió, el Estado se haría cargo de las inversiones necesarias en las rutas; y las concesionarias, si no llegan a compensar con el peaje los gastos operativos, recibirían un subsidio estatal para afrontarlos. Estos golpes de timón fueron denunciados por políticos opositores y distintas ONG que se pronunciaron al respecto.

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