Quizás falló la convocatoria; quizás ganó el miedo a la inseguridad. O a lo mejor es una fecha con demasiados compromisos de fin de año. Una propuesta de gran nivel, no tuvo acompañamiento del público.
El clima era fantástico, la noche ideal para pasear en familia, pero quizás por no tener suficiente difusión, por miedo a la inseguridad, o porque esa misma noche era de graduación en muchas escuelas, los quimeños no dijeron presente en forma masiva.
Sí se puede afirmar que se dieron cita todo el "mundillo" de la cultura local. Se pudieron encontrar a plásticos, literatos, músicos, historiadores, y docentes, en cantidad.
La calidad de las exhibiciones fueron destacables, una vez más: pinturas de Héctor Viola en el Museo de Artes Visuales; de José Hoyos Roveda y del fotógrafo paisajista Mario Rodríguez en la Casa de la Cultura; las admirables miniaturas de Delfor Arsenio Cabezas, sólo por mencionar algunas.

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