En su pelea contra las "Siete Hermanas" de la construcción comodorense, la añeja Patria Contratista asentada en Trelew se quedó con la conducción de la estratégica Secretaría de Infraestructura, Planeamiento, Obras y Servicios Públicos.
Como ya publicara Rawsonline, las constructoras de la región se habían reunido con Mac Karthy y sus colaboradores, para expresarle su inquietud ante la eventual llegada de una corporación de siete empresas de Comodoro Rivadavia, las que se dice habían armado un prolijo "paquete" para quedarse con las contrataciones estatales, subcontratando a las trelewenses, que veían de este modo drásticamente reducido su poder financiero y político.
Pero este lunes todo eran sonrisas, luego de la designación del actual subsecretario de Obras Públicas, ya que Punta es considerado un hombre de confianza por ese sector de la economía en el Valle Inferior del Río Chubut.
"Hace publicar en los diarios de Comodoro que él va a cortar el asado, pero a la hora de los bifes -hasta ahora-, ellos se quedan con el Ministerio de Salud, que siempre es un quilombo y nosotros con el manejo de la obra pública", razonan ahora los patriotas de los contratos.
Sin embargo, las semanas anteriores a la designación de Punta en la estratégica Secretaría estuvieron cargadas de tensiones, ya que ante los rumores de que ese lugar sería ocupado por el comodorense Ricardo Trovant, el famoso “Club de Trelew” no ocultó su desagrado por el rol de Mac Karthy en el armado del futuro Gabinete.
Es que para las constructoras del Valle, el vicegobernador electo no solamente estaba “dejando avanzar” a los comodorenses, lo que amenazaba con reducir notablemente “la torta” de la que hasta hoy sólo comen unos pocos, sino que también estaba tratando de sumar al abanico de constructoras nuevos actores que “ni siquiera pagaron el derecho de piso” para quedarse con las ansiadas obras que reparte el gobierno.
Entre los recién llegados que esperaban entrar al “Club” estaría, según cuentan, Juan Carlos Papaiani, actual suegro de Mac Karthy que aunque habría dejado varias obras inconclusas en Trelew, Rawson y hasta en la Península Valdés cuando a principios de este año su empresa Antares Ingeniería Electromecánica fue rematada, aún soñaba con reinventarse y participar de tan rentable actividad.

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