Por: Ricardo Roa.Si algo le faltaba a las estadísticas del INDEC es que las cuestionara la CIA (ver Hasta la CIA dice que en Argentina el Gobierno manipula la inflación). Se entiende: la objeción es a las cifras manipuladas por el Gobierno.
La CIA es la novedad: en su informe World Factbook, que se imprime anualmente y puede consultarse ahora en Internet, dice que los datos del INDEC “carecen de credibilidad”.
El documento es consultado por un promedio de seis millones de personas al mes.
Ya nadie toma en serio las estadísticas oficiales, que han entrado en un encadenamiento que mancha todo: si se dibuja la inflación, se dibujan la pobreza, la indigencia y hasta la evolución de la economía. Y según convenga al kirchnerismo: algunas son tocadas para abajo y otras para arriba.
Unos más, otros menos, todas las consultoras privadas vieron recesión el año pasado. También la CIA, que registró una caída de -2,5%. Sin embargo, para el INDEC el PBI subió 0,9%. El Gobierno, que proclama el fortalecimiento del Estado, licuó el prestigio internacional de un organismo público clave y consiguió que los institutos privados ganasen espacio y plata.
Acepta con naturalidad esta mayúscula mentira y se preocupa por la verdad en cuestiones minúsculas. La ministra Garré ordenó arrancar una placa que el gobierno porteño había colocado en un nuevo jardín para hijos de militares. Argumentó que su texto “no reflejaba la verdad ” aunque la verdad fue que le disgustó que su nombre apareciera junto al de Macri, Y, para peor, debajo del de Macri.
Problemas de cartel que parecen un chiste. En cambio, lo que pasa con el INDEC es bien serio.
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